sábado, 17 de enero de 2009

CELDA

Aquel cuarto era opresivo, pequeño, atiborrado de cajas y chismes, la ventana siempre abierta, en invierno y verano, de día o de noche, el espacio para transitar era un laberinto estrecho, el suelo casi no se veía.

Debajo de la mesa que iba de pared a pared, estaban los tres ordenadores, el decodificador de la tele por cable, siete regletas con al menos 40 enchufes y una pequeña cajonera que contenía todo un universo de cables, clavijas, conectores, herramientas, tornillos y mil cosas mas de muy difícil clasificación y utilidad.

El cenicero era una colonia de colillas, las coca colas se amontonaban en la papelera, había iluminación indirecta por todos los sitios, la del techo casi nunca se encendía, la penumbra era el estado habitual en donde sus ojos se movían con comodidad, la silla anatómica era su trono, su puesto de mando, en donde se tomaban las decisiones, de donde surgían las palabras, de donde las ideas y pensamientos salían hacia el éter, siete días a la semana, durante los últimos años.

La televisión y la musica eran los únicos sonidos que se escuchaban, siempre rompiendo el silencio, acompañando, dando ambiente, formando parte del paisaje, cuando había silencio, él no estaba.

La vida se cerraba a si misma en ese cuarto, cada día.

SOÑAR

Le contaba los pormenores de su desgracia, realmente era una historia para llorar, de sufrimiento y desgracia, nunca lo pudo imaginar de ella, siempre la vio como una mujer con carácter, decidida y entregada a su trabajo y a su familia.

Estaba claro que se había equivocado, aparentemente no era así, era frágil y por lo que contaba y como lo contaba, era un ser humano destrozado, en pleno descenso de la autoestima, la miraba y podía sentir su dolor y sufrimiento, pero no le quedaban lágrimas para poder acompañarla.

Intento confortarla, que sintiera un poco de calidez a su lado, pero no era el día, su cabeza estaba a punto de estallar de tanta ida y venida de ideas, lo suyo acaparaba casi toda su capacidad de proceso y además era difícil mantener al margen ese torbellino, casi ni escuchaba, le costaba concentrarse, se sentía culpable por ello.

Avelina no tenia el día y menos las noches.

De pronto se dio cuenta que estaba tomándose el café sin azúcar y que tampoco en su vida había cosas dulces.

Esa noche, imagino, soñó, lleno de fantasía su vida, hizo en sueños lo que en su vida no había podido, se sintió feliz en ese mundo onírico y quizás fue ese impulso lo que la decidió por la mañana a buscar fuera de ella, lo que su interior había pintado aquella noche.

Empezó a ser valiente cada día y empezó a quererse, la vida dirá.

viernes, 16 de enero de 2009

SEXO?

Extendió la mano en la cama hasta tocar aquel cuerpo, era una llamada para aliviar la tensión que se le acumulaba debajo del pijama, era una necesidad, algunas veces era como una paja asistida, de esas, últimamente pocas.

Duro unos siete minutos, durante los cuales ninguna de las dos voces articulo palabra, el silencio sobrevolaba por encima de las dos respiraciones y de algún quejido que otro del somier, todo era una rutina, cada sonido, cada movimiento, cada sensación, cada minuto.

Hacia unos años pensó en cambiar el somier, pero como aquellos sonidos se estaban espaciando mas y mas en el tiempo, las ganas se le estaban pasando.

Cuando terminó, sabia que para ella tampoco había sido satisfactorio, pero la verdad, algo era más que nada, además, la masturbación le aburría tremendamente, ella se levanto para lavarse y de paso dejar caer un insincero pero educado: "¿que tal?", sin respuesta como casi siempre, la soledad se le venia de repente.

Hizo memoria y no recordaba algo distinto, al menos no fumaba, pero de todas maneras aquello le estaba matando, moría un poco cada vez.

lunes, 12 de enero de 2009

ACERAS

Mauricio estaba en la acera, esperando a cruzar la calle, de pie, firme, era un peatón disciplinado y a la velocidad con la que pasaban los coches, con mucho sentido común.

Miraba como pasaban a toda velocidad, se le vino a la cabeza todas aquellas oportunidades que por su vida habían pasado, solo podía pensar en aquellas en las que había sido consciente de ellas, las otras, quizás los ojos los tenia demasiado ocupados para saber mirar o su mente no estaba preparada para poder entender, quien sabe.

Creía que la lógica y el sentido común había dirigido sus pasos a través de la vida, pensaba que las decisiones importantes, en su momento, fueron decisiones que volvería a tomar, ¿entonces por que se sentía en la vida, como ahora?, observando, inmóvil, en stand-by.

Ahora al menos conocía hasta cuando, hasta que el semáforo se pusiese verde, pero ¿y en su vida, a que estaba esperando?.

Los coches seguían pasando a toda velocidad, podía sentir en la cara, el aire que levantaban a su paso, también podía sentir en su alma las consecuencias de sus actos en la vida, las cosas no habían salido lo bien que imagino cuando decidió cada una de ellas, se sentía helado en pleno mes de agosto y solo en medio del gentío.

De pronto una mano le agarro del brazo, su dueña tenia unos ojos preciosos y una bonita boquita, le sonreía, se sintió lleno de vergüenza cuando esos delicados labios le dijeron: "ten cuidado, todavía no esta verde".

Hacia un segundo que algo en el había tomado una decisión y esa mano lo detuvo, todavía tenia decisiones que tomar.

Ese día de agosto, empezó una nueva vida, una nueva oportunidad, nadie sabia su resultado, si merecería la pena o no, nadie sabe nada, pero aquellos ojos preciosos vieron algo que todavía estaba por salir.

Ahora los esta mirando, llenos de lágrimas, el esta sentado en un sofá junto a ella, muy pronto terminara Titanic y no podrá evitar besarla.

domingo, 11 de enero de 2009

PLOF

Avelina cerraba los ojos para escuchar la lluvia en la calle, estaba cansada, todo un día de trabajo y decisiones, hacían su trabajo y mermaban su energía, como ella diría, era un típico día gris.

Estaba mirando un catalogo de muebles, todavía le estaba dando vueltas a comprar un mueble para el salón, pero no se encontraba con ánimos de nada, así que se puso a escuchar un poco de musica.

Había escuchado hace días una frase que revoloteaba por su cabeza, "si tienes esperanza, no seras prisionero de nada", se sintió que todavía había muchas cosas que tenia que dar y recibir, esa esperanza que tenia no le daba hoy para tener energía, pero se sentía libre, cansada pero libre, ese cansancio se derretiría en esos 150 cm. de cama, flanqueada por sus dos angelitos.

jueves, 1 de enero de 2009

2009

  • Feliz Año Nuevo
  • A Guads Neichs Johr Olle Mitanand
  • Godt NytŒr
  • Bliadhna Mhath Ur
  • Bonne Année
  • Happy New Year
  • Felice Anno Nuovo
  • S Novim Godom
  • Akemashite Omedet
  • Chuc Mung Nam Moi
  • Colo Sana Wintom Tiebeen
  • Gelukkige Nuwe Jaar
  • Feliz Ano Novo
  • Xin NiŽn Kuai Le
  • Seh Heh Bok Mani Bat Uh Seyo
  • Shannah Tovah
  • Sawatdii Pima
  • Tashi Délek

miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008

Bueno, aquí estamos tu y yo, tu a punto de marcharte y yo a punto de estrenar a tu hermano que esta por venir.

2008, para mi eres un año para recordar, has sido un cumulo de acontecimientos en mi vida, recibí un correo allá por el mes de enero que abrió la puerta a un mundo que me envuelve a cada momento, después llego el mes de marzo, sin duda el mes de mi vida, por las sensaciones y por el boquete que abrió en mi realidad, me transformo y de que manera, junio fue el mes que resumió muchas horas de palabras, el del abrazo, el mes que confirmo la piel, en que se empezaron a acostumbrar la una a la otra, después llegaron mas oportunidades y todas ellas maravillosas, el año termino con un diciembre en que el papel se firmo, mi hija cumplió los años el mismo día y un final de mes apoteósico, se hablo de amiga a amiga y se pensó como nunca en la normalidad.

Gracias 2008, fuiste el año del cambio, en donde las carreteras se podían unir en una autopista, no pudo ser, pero para eso llegara tu hermano 2009, para terminar lo que tu empezaste, tenia que ser un año que terminara en ocho, tenia que ser así y así fue.

Quiero desde aquí darte mi mas sincero agradecimiento y juro que te llevare dentro de mi, perdurando tu recuerdo durante el resto de mi vida, seras un año que recordare mientras miro a unos ojos, mientras que sienta una presencia, se te recordará en tardes de invierno mientras unas manos se entrelazan.

Fuiste el año de la crisis para los demás, para mi has sido el mejor año de mi vida, gracias de nuevo.

2008, a pesar de las lágrimas, un beso y un abrazo.

martes, 16 de diciembre de 2008

CITAS

Se levanto ese día sintiendo nervios, había quedado con Paula y se sentía inseguro.

Paula tenia 17 años, era su hija, pero no dejaba de ser una desconocida, no dejaba de ser parte de el, parte de esa vida que se había acabado en los papeles, que se había esfumado poco a poco sin poderlo remediar, se sentía a miles de kilómetros de distancia de ella, pero ella le recordaba esa parte de la vida en la que creyó ser feliz, al menos durante un tiempo y eso hacia que le apeteciera verla.

El día se volvía gris por momentos, el frío entraba por las rendijas de las casas, algunos corazones no lo notaban.

Después de media vida, tenia cosas y el apoyo de la familia que le vio crecer, alguna vez pensó en ganar el gordo y ahora se veía con el reintegro, era un balance pobre.

Había quedado para comer, era lo mejor, así cuando no tuviera nada que decir siempre le quedaría enfrentarse al plato, sabia que no hablaban el mismo lenguaje, tocaría temas ensayados, cercanos, pero no creía que pudiera aguantar su mirada, sabia que ella le había alejado hacia tiempo.

Lentamente el día crecía y su inseguridad también.

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Historias como esta, se desarrollan en la ciudad todos los días, relaciones que vienen a menos, que dejan de ser y terminan, hijos que tiene que pasar unas horas con sus padres, que nunca lo fueron, esas preguntas que nunca se formularon por desidia, esas respuestas que nunca interesaron, ese interés vacío llenando las conversaciones, esos vínculos hechos de hilo de coser, esas sonrisas forzadas, ese mendigar gramos de cariño, ese querer sin poder, ese calor frío, esa amabilidad ensayada, ese trueque de afecto por regalo, esa sensación de demasiado tarde, esa obscuridad en el gesto, ese no haber sabido, querido o podido.

Esa paternidad fundamentada en un ADN, en ese primer apellido y en unos lejanos recuerdos de la niñez.

No somos nadie para juzgar, la próxima vez que veamos una escena de estas, pensemos que quizás se están escuchando unas palabras por primera vez en sus vidas, aunque no sirva de mucho.

lunes, 15 de diciembre de 2008

CAFE

Tomaba café después de comer, en el sitio de siempre, de pronto me fije en el, unos 50, trajeado, con camisa chillona y corbata horrorosa, semblante serio, leía el periódico pero sin profundizar, le estaba echando un vistazo.

Seguramente trabajaba en alguna oficina de alrededor, le había visto alguna que otra vez, su mirada se perdía de vez en cuando en la cristalera, se le veía pensativo, tenia una mirada interesante, profunda, enigmática, se intuía que algo en la vida le hacia sufrir, pero se le notaba sereno, sus movimientos eran elegantes, pausados.

Estuve mirándole durante una media hora y sentí por las cortas conversaciones que mantuvo con algunos conocidos y por la familiaridad con que le trataba el camarero, que debía ser una persona amable.

Lo que mas me impresiono fue su mirada perdida, su aparente ausencia, puso un sms con cierta soltura y al enviarlo su mirada se ilumino por un momento, eche a volar la imaginación e imagine que lo enviaba a una persona muy especial, quizás a una persona querida pero lejana.

Ya hace tiempo que no le veo, ayer pregunte al camarero, se acordaba perfectamente de el, le habían trasladado a Madrid.

lunes, 8 de diciembre de 2008

MEJORANDO

Mauricio escribía sobre la tristeza, las lágrimas, la desesperanza, el olvido, el dolor y no lo hacia mal, tenia experiencia sobrada en estos campos.

Sus personajes tenían un poco de autobiográfico, hablaban y pensaban de forma autónoma, pero a veces ponía una característica que significaba un guiño a aquellos lectores que le leían y conocían, unos pocos pero escogidos, gente maravillosa.

Era curioso como podía plasmar de aquella forma la tristeza y sin embargo le costaba un mundo escribir sobre la felicidad que sentía, la felicidad que sentía cada día mas y mas, era para el, solo la compartía con esa persona maravillosa que le iluminaba en medio de tanta oscuridad.

Últimamente la escritura no era todo lo fluida que hace unos meses, la había sustituido por las palabras dichas, en esa montaña rusa que eran las madrugadas de casi todos los días, pantalla y teléfono eran su voz y oído.

Nadaba contracorriente, nada nuevo, pero ahora no se dejaba llevar por el oleaje, ahora luchaba con todas sus fuerzas, cada pequeña cosa que obtenía era tratada como un tesoro, era una gran victoria, un logro.

A pesar de toda la tristeza que le rodeaba y las dificultades, notaba como cada día crecía mas su amor por ese mar bañado por el sol.

ESPACIO

La lluvia cae, la tarde es triste, fría y gris.

De fondo tengo una selección de musica, suave, romántica, agradable, en la tele un canal de cable emite capítulos de series americanas, para beber la botella de dos litros de agua de costumbre (que lejos quedan las latas de coca-cola), el cenicero a reventar, el paquete de tabaco con tan solo 7 cigarrillos (no creo que me de hasta la noche), el teléfono encendido por si cae algún mensaje, el correo electrónico también encendido, la puerta del cuarto esta abierta pero me gustaria que estuviera cerrada, me roba intimidad y las interrupciones son habituales, las cajas inundan el escaso espacio del cuarto, para otra persona seria agobiante, yo estoy cómodo.

Desde aquí veo caer las estrellas, veo como caen los días, como la alegría se transforma en tristeza y al revés, como un sol entra todas las noches para darme luz, escucho las palabras y los silencios.

Esta habitación esta llena de amor.

ENFERMO

Desde hacia años la enfermedad le estaba minando, se sentía triste, desolado, lejano y cada día era una espina en su corazón, le estaba pudiendo, día a día notaba como sus brazos ya no luchaban, estaban como el, adormecidos por el tiempo.

El, que había sido una persona vital y se comía la vida en el desayuno, ahora estaba sentado en el sofá mirando la tele, sin verla.

El resumen de su vida se reducía al momento, lo anterior, se deshacía, eran solo ligeras imágenes que pudieran haber sido vividas por otra persona, a veces se preguntaba si habían sido reales en algún momento o si las había transformado de esa manera para poder soportar su recuerdo.

La miraba cuando ella no se daba cuenta y solo veía a una mujer con la que llevaba casado desde su juventud, no la quería, no la odiaba, no sentía nada por ella, era insoportable y a la vez cotidiano, no recordaba haberla querido nunca, ni siquiera en la foto del salón, a lo mas, fue agradable, un embrión de esperanza que se murió al poco tiempo.

Hasta su hijo, ese ser tan extraño y lejano, que no se comunicaba con el desde hacia años, el también había pasado de niño a nadie, era como la tele, miraba pero no le veía.

No sabia como había sido el proceso, pensó que la vida se había olvidado de el, pero al momento reflexiono y entendió que la falta de calor enfrío su corazón poco a poco y se olvido de vivir.

Ya no reía, ni lloraba, los sentimientos eran ya inalcanzables para el, su vida era una linea sin ansias, sabia que estaba muerto en vida.

De tanto olvidar las palabras de su corazón, este ya ni hablaba ¿para que?.

Su enfermedad se llamaba olvido.

jueves, 4 de diciembre de 2008

ANGELITOS

Cuando se acostaba, el cansancio del día parecía que se salía por sus huesos, la cama la acogía cariñosamente, siempre iba acompañado de unos gemidos que conjuraban las tensiones que agarrotaban su cuerpecito, era como un exorcismo diario que llamaba al descanso.

Las tareas pendientes para el día siguiente pasaban por su cabeza a modo de recordatorio, cuando no era su hija que aparecía de pronto con algo de ultima hora que hacia replantearse la agenda, planificaba las tareas y su disponibilidad, era una costumbre.

Dos angelitos la acompañaban todas las noches, tenían una sonrisa entre complice y curiosa, creo que velaban su sueño, lo cuidaban para que la esperanza la mantuviera calentita toda la noche, alejaban en lo que podían el frío de la tristeza.

Así transcurrían las noches, se dormía con la voz en su oreja y despertaba con una agenda por cumplir.

Era domingo, unas pezuñas pequeñas arañaban la puerta, pedían comida, era la primera tarea en la lista del día.

Últimamente no descansaba demasiado bien, dormía poco por culpa del teléfono, pero como contrapartida, a lo largo del día se sentía querida.

EXAMEN

Te pones a pensar en el tiempo consumido que arrastras detrás, las cosas buenas, las malas, las que te han marcado la personalidad, las que han pasado sin mas y a donde te han llevado, a donde te han traído.

Ves lo que tienes de piel para adentro y haces balance, te miras al espejo y analizas el tipo de sonrisa que ves reflejada, compruebas cuanto mide el cariño y ya esta.

Comprenderás el estado en el que estás, tendrás la foto de ese momento, como te sientes, da igual lo que haya pasado antes, lo que importa es este instante y si en los bolsillos tienes un puñado de ilusión, vas bien, lo podrás lograr.

martes, 2 de diciembre de 2008

CAJON

Mauricio estaba tomado café en el chiringuito de siempre con dos colegas de la oficina, la mesa era la mas pequeña, estaban apretaditos, pero bien.

Cerca de ellos había una mesa mas amplia, con asientos de tapicería, cuatro tíos de la financiera estaban dando las ultimas caladas a los cigarros y los cafés estaban ya vacíos, en dos minutos se marcharían.

Cuando vio al grupo en la barra pagando sus consumiciones, cogió su café y lo fue a poner encima de la mesa para marcar la propiedad de mesa, de pronto al mismo tiempo vio un brazo que a la velocidad del rayo a su derecha, hacia lo mismo que él.

Tenia cara de imbécil y sonreía con satisfacción, como reclamando para el la victoria, se miraron un instante, Mauricio exclamo un "ups", miro a sus compañeros de mesa que se encogieron de hombros y retiro su café, con un gesto natural y sosegado.


La conversación en la mesa pequeñita se mantuvo durante unos veinte minutos mas, con temas interesantes y otros no tanto, agradable como siempre.

Ya en su mesa, cogió un trozo de papel e hizo una bolita, abrió el tercer cajón y la tiro dentro, el cajón estaba a medio llenar de bolitas, calculo que habría unas 2000 y todavía cabían otras tantas.

Todavía recordaba el primer día que puso su primera bolita de papel, en el cajón de los imbéciles, le quedaban diez años para jubilarse y estimo que le iría justito.

lunes, 1 de diciembre de 2008

FIRMA

Hacia tiempo que Avelina deseaba ese momento, pero parecía que no llegaba, de repente cuando el animo estaba a punto de consumirse en cenizas, llegaba ese correo que casi no esperaba recibir.

Significaba que en unos días cerraba una puerta, se estaba acostumbrando a verla de esa manera, pero ahora significaba darle a la llave un par de vueltas, no se abriría mas, nunca mas.

Dejaría de escuchar ese chirriar, no vería mas esa pintura ocre, ajada por el tiempo, su mano no intentaría abrir mas ese picaporte, no pasaría a través de ella para ir a donde no quería ir, no se vería envejecer mirando su tristeza, no le pesaría mas el que no hubiera dejado entrar a los suyos, no perdería mas sonrisas enfrente de ella.


En los comercios ya se anunciaba la navidad, lo que se anuncio con el calor seria noticia con el frío, con el frío de un papel.

Todavía faltaban las caras, la presencia, las cajas, el maldito dinero, la ausencia de cariño, los nervios de ultima hora y mucho frío a pesar de la calefacción, pero todo parecía preparado.

Ahora que casi tenia su regalo de Navidad, le faltaba el ansiado regalo de Reyes, pero eso es otra historia para contar con otras palabras, con otro corazón y con musica de fondo.

ALGUIEN

Hoy he visto morir a alguien.

Era una persona que no conocía, un ser anónimo, diez segundos antes de caer al suelo, se confundía con el resto de la gente que paseaba a su lado, de pronto su mundo se ha parado y se ha desplomado en el suelo.

Ha sido como si le quitaran las pilas a un juguete, se ha quedado inmóvil, sin vida, desdibujado en el suelo, dando la espalda al resto de nosotros, esa quietud ha provocado una reacción de remolino humano a su alrededor.

Alguien se ha arrodillado, ha intentado que la vida volviera a ese cuerpo, otro alguien ha llamado a los servicios sanitarios, los curiosos han salido de detrás de las columnas de la plaza, miraban como yo la escena, sin hacer nada, además de alguna cartera, algún niño, alguna ilusión, algún recuerdo, también se estaba perdiendo una vida.

Me he retirado de la escena, he seguido mi camino, miraba el ir y venir de la gente, las luces navideñas, los escaparates, miraba pero no veía.

Me he acordado de algún momento de mi vida en la que pensaba que la vida se me escapaba y he sentido vergüenza.

BERTRAND RUSSELL

Este filosofo Gales, murió a la insólita edad de 97 años, premio nobel de literatura en 1950, se interesó por la ética, epistemología, lógica, matemáticas, filosofía del lenguaje, filosofía de la ciencia y religión entre otras materias.

Por ello fue considerado un filósofo, matemático, escritor, pacifista y prominente racionalista.

No dejaría de ser un desconocido para la mayoría de la gente, incluso para mi, sino me hubiera topado con dos frases que todavía resuenan en mi cabeza.


"El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de sí mismos y los inteligentes llenos de dudas."


"Hallarte sin algunas de las cosas que deseas es una parte indispensable de la felicidad."


Después de leer estas frases, me pico la curiosidad e investigué sobre el y puedo decir que posiblemente fue el filósofo más influyente del siglo XX, al menos en los países de habla inglesa.

Cabe destacar como filosofia de vida que cuando cumplio los ochenta años escribio, "Reflexiones en mi octogésimo cumpleaños":

"He vivido en busca de una visión, tanto personal como social.
Personal: cuidar lo que es noble, lo que es bello, lo que es amable; permitir momentos de intuición para entregar sabiduría en los tiempos más mundanos.
Social: ver en la imaginación la sociedad que debe ser creada, donde los individuos crecen libremente, y donde el odio y la codicia y la envidia mueren porque no hay nada que los sustente.
Estas cosas, y el mundo, con todos sus horrores, me han dado fortaleza."

sábado, 29 de noviembre de 2008

SONIDO

Mauricio notaba una falta, sintió un vacío un tanto difícil y soportado al unisono, sus ojos buscaban y no hallaban.

Hizo un alto, pasaba algo nunca inimaginado, una situación muy rara, vio la palabra amor, la palabra cariño, compartir, alma, hogar, mirada, mitad, caricia, pasión, lágrimas, pausa, dormir, satisfacción, sonrisa, manos, boca, suspiro, principio, fotografía, salvación, sándwichs, cansancio, cosita, champán, labios, amiga, otoño, musica, ansia, soñar, calor, suavidad, voz, contacto, carita, paz............

Lo vio por fin, sabia la causa, la analizo un minuto y lo supo con claridad, sonrío.

¿Y tu, lo has pillado?


Solución:
Mauricio podía alcanzar una maravillosa vida sin la "e".

miércoles, 26 de noviembre de 2008

POSESIONES

Antes de acostarse, se acordó de pronto que tenia de retrasar una hora los relojes, era el cambio de hora, Avelina estaba cansada, así que lo dejo para el día siguiente.

Ya en la cama, sintió cierta melancolía, no tendría que atrasar los relojitos, ya no estaban en su vida, estaban en el recuerdo, se habían alejado como otras muchas cosas.

Antes de dormir, un pensamiento le dibujo una sonrisa invisible, en el relojito de su corazón, se había atrasado el tiempo casi treinta años.

LUNA

Mauricio leía el periódico y una noticia le llamo la atención, un rico riquísimo le había regalado a su novia una parcela en la luna, no era en una urbanización exclusivísima ni nada parecido, era en ese disco blanco que esta pegado al cielo y que vemos todos los mortales cuando levantamos la mirada por la noche.

Su primera reacción, fue exclamar: ¡la leche!.

Dejo el periódico en la mesa y recordó que los 4 pares de calcetines que se acababa de comprar le habían costado 8 euros, ¿cuanto costaría una parcela en la luna?.

Pensó en Avelina, en las veces que le había dicho o pensado: "si pudiera te regalaría la luna", esas cosas que se dicen.

Hacia unas semanas le regalo una linternita, daba luz, era útil y a ella le había gustado.

¿Para que querría ella una parcela tan lejos?

VIVIR?

En la vida, llega un momento que la muerte viene, es el ciclo vital por el que estamos vivos, nacemos para morir.

Ese intervalo, desde que nacemos hasta que morimos es donde se desarrolla la fiesta, donde colocamos los sentimientos, donde regamos con lágrimas y escuchamos el eco de las risas, donde miramos y olvidamos lo visto, donde nos acercamos a otros y dejamos que se acerquen aquellos que elegimos, unas veces acertamos y otras no tanto, donde aprendemos a aprender, vamos, un camino de múltiples intersecciones que no tiene señales ni indicaciones, un laberinto con reglas propias.

Vivimos y a veces estamos muriendo y otras sin embargo morimos y estamos viviendo plenamente, que contrasentido tan real.

De nosotros depende que vivamos muriendo o que muramos de amor para poder vivir.

En este mundo de maldad reivindicar ciertos sentimientos, parece ñoño, que eres un poco mariquita o que eres un débil de carácter, parece que hay que ser un hijo de puta para meter miedo a otros hijos de puta, que a lo peor, tienen mas miedo que tu a ver lo que les devuelve el espejo, por eso ya ni miran.


La vida no es un negocio y a veces ni parece vida, ¿de que vamos?.

jueves, 20 de noviembre de 2008

HABITACION

Mauricio se despertó, era temprano, se estaba acostumbrando a estos despertares, eran pocos los días que había tenido, para familiarizarse con los objetos que la habitación contenía, el espejo de Chaplin, las lamas blancas del armario, la puerta de la galería, la lampara.

Recordaba amaneceres en donde no reconocía lo que veía, eran angustiosos, duraba poco, pero la intranquilidad se apoderaba de el hasta que recordaba.

Empezaba a querer el entorno, olía a ella y la oscuridad hacia ese olor mas agradable.

Pero lo que mas le gustaba de su actual situación, era que salía por las mañanas, para volver por las tardes, era lo mejor.

Era otra habitación, pero también era una nueva vida, su vida, la que siempre quiso, con quien siempre deseó hacerlo.

martes, 18 de noviembre de 2008

ARISTOTELES

Mauricio había tenido un día de esos de perros, todo o casi todo había salido mal, su humor era pésimo.

Salio de la oficina, era tarde, exactamente dos horas y media mas tarde que cualquier día normal, pero no era un día normal.

Los demonios se le llevaron cuando no vio su coche en la acera, al principio pensó que se habría confundido, pero no, su mala leche aumento hasta cotas inimaginables cuando descubrió la pegatina en la acera, se lo había llevado la grúa, soltó todos los tacos que conocía y empezó a sudar, no era posible que esto estuviera sucediendo, empezó a temblar y sentir como la tensión le subía, notaba sus pulsaciones cada vez mas fuertes.

Todavía alterado, levanto la mano y paro un taxi, todavía no se había sentado cuando le indico al taxista el destino, el deposito municipal de vehículos.

En apenas media hora llego, el edificio era frío y gris.

Cuando bajo al tercer sótano se enfrento a la puerta que daba acceso a la oficina de cobro, la abrió, la furia que llevaba le hicieron dar grandes zancadas hasta ponerse delante de un hombrecillo, tras un cristal blindado, en el cubículo de pagos, que al verle llegar, se subió lentamente las gafas con un dedo.

Cuando Mauricio puso sus manos encima del pequeño mostrador, el hombrecillo levanto la mano derecha con el dedo índice extendido y muy lentamente dibujo un arco hasta señalar un mugriento folio que estaba pinchado en la pared, detrás de el, la vista de Mauricio siguió al dedo con evidente cabreo hasta visualizar aquel papel, que en principio pensó que seria la tarifa para sacar el coche, pero no era ninguna tarifa, era un texto en negrita, leyó:

"Cualquiera puede enfadarse, eso es muy sencillo.
Pero enfadarse con la persona adecuada,
en el grado adecuado, en el momento oportuno,
con el propósito justo y del modo correcto, eso,
ciertamente, ya no resulta tan sencillo"
Aristoteles

Se produjo un silencio de unos minutos, la cara de Mauricio ya no denotaba esa furia con la que entro, estaba tranquila, miro al hombrecillo y le pregunto cuanto costaba sacar su vehículo del deposito, este respondió con un simple: "120 euros", los puso encima del mostrador, el le devolvió un papel y a los pocos minutos estaba conduciendo hacia su casa.

Mauricio llego a casa extrañamente sereno y tranquilo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

CEBOLLAS

Se levanto temprano, era domingo, iba a ser una mañana intensa, la comida con la familia era importante.

Abrió el frigo y saco todo lo necesario, lleno la encimera con los ingredientes, todo estaba situado de una forma predeterminada, armoniosa.

La cebolla, picada la noche anterior, estaba en primera fila, abriría las hostilidades en el fuego, la picaba el día anterior por que era su costumbre y además le servía para relajarse e imaginar el resultado final, la fideuá se componía primero en su mente, los olores los percibía en ese momento, la cebolla era el primer paso.

Cada cebolla era distinta, las había redondas, con muchas capas, pelonas, barbudas, oscuras, claras, abombadas, asimétricas, planas, hundidas, gemelas, tristes, dormidas, cada una tenia su personalidad, dependiendo de como fuera, así sería el resto.

Usaba un cuchillo fino, sabia que uno ancho iría mejor, pero no le daba la libertad y el control que necesitaba, era un problema de geometría, de simetría y volúmenes, cada cebolla era un reto diferente, unas veces ganaba el, otras se tenia que adaptar y doblegarse.

Las lágrimas que a veces le producía el proceso, le deleitaban, la verdad, había un poco de sentimiento en ese acto y no pondría la mano en el fuego, pero creo que alguna que otra se deslizaba como ingrediente secreto.

Mauricio hacia el amor en la cocina, la pasión era la misma, no el resultado, pero eso daba un poco igual.

Del resto, quizás otro día lo cuente.

jueves, 6 de noviembre de 2008

FISICA Y QUIMICA

Avelina se sentía en un estado en que la lógica no existía por momentos, el amor que sentía era pura química y además se fabricaba en su cerebro.

Sufría una de las enfermedades más terribles y disparatadas que existen.

Sus síntomas eran muy parecidos a los de algunos trastornos obsesivo-compulsivos estudiados por la psiquiatría, como lavarse las manos continuamente o comprobar sin parar que una puerta esté bien cerrada, ella pensaba todo el día en una persona que venia a ser lo mismo.

Sus niveles de serotonina eran un 40% inferior al de las personas "sanas", unos niveles similares a los de aquellos que padecen cuadros depresivos.

La serotonina es un neurotransmisor que ejercía un efecto tranquilizante y optimista en su cerebro, por lo que ya sabia a qué se debía ese "no sé qué tengo, no sé qué me pasa" que le traía consigo ese amor que sentía.

La fase del enamoramiento según estudios tiene, químicamente, una caducidad de un año.

Y menos mal.

También sus hormonas sexuales estaban por las nubes, la testosterona y los estrógenos, se sabe que la producción de estas hormonas en invierno y con poco sol se reduce, pero con la llegada de la primavera, pues eso que todos sabemos, pero es que ella vivía en una primavera soleada desde hacia siete meses.

A decir verdad, durante la atracción sexual de Avelina habían aparecido en escena otros neurotransmisores: la adrenalina, que la aceleraba el ritmo cardiaco y la hacia sudar, entre otras maravillas, por los motivos mas variados o la dopamina, con efectos parecidos a los de la cocaína o la nicotina.

Todo un terremoto a nivel hormonal que era imposible que su organismo pudiera aguantar eternamente.

Por esta razón se moría, a veces sin saberlo, por pasar a la siguiente fase, en la que se va al cine el sábado o se ve la tele en el salón.

Pero a pesar de este terremoto que sacudía cada día su cuerpo y mente, todavía había otras hormonas que intentaban resolver ese come-come que le traía el amor, las que le debían decidir si la persona objeto su obsesión y desarreglo hormonal, merecía la pena.

La occitocina es una hormona segregada por el hipotálamo durante el parto y la lactancia.

Queda claro pues, el componente de unión, comunión, o como le queramos llamar, que comporta.

Lo bueno de la cuestión es que durante el orgasmo su cerebro también la segregaba, o sea, que cuanto más sexo tenia con Mauricio, mayor grado de compromiso y de confort sentía.

La occitonina actuaba en pocos segundos y era responsable de sus subidas de tensión sexual ocasionadas, por ejemplo, por una simple caricia de el.

¿Será que la hormona de la fidelidad, existe? Sin duda, el cerebro de algunos debe estar atrofiado.

martes, 4 de noviembre de 2008

TERNURA

Estando en el supermercado, de repente se vio enfrente de un carro que llevaba un capazo con un niño de un añito durmiendo, se quedo mirando fijamente su carita regordeta y tranquila, con las manitas juntitas, le lleno de ternura, ¿y a quien no?.

Pero no era el niño que le producía ese sentimiento, era el recuerdo de hacia días, despertar y ver la almohada de al lado, llena de paz y quizás soñando con él.

De repente sonó el móvil, le trajo de nuevo al mundo real, era Avelina que le recordaba que había reunión de padres en el colegio y de paso que comprara lechuga morada, hoy tocaba súper ensalada y sus maravillosas hamburguesas.

Después de cenar los tres y trastear un poco por internet, se acordó de ese despertar, eso no se lo quitaba nadie, sonrío.

SESION DE TARDE

El cine estaba lleno a reventar, le había costado trabajo comprar la entrada para esa sesión, como siempre se aprovisiono de las palomitas y de la botella de refresco, era un rito que nunca se saltaba.

La película prometía, en la oficina la habían puesto muy bien y esa unanimidad era extraña, como siempre, era de amor, solo veía de ese tipo.

Se metía en el papel de la protagonista y se sentía ella, era feliz o desgraciada según el guión, hoy tocaba ser feliz, eso si, sufriendo un poco, lo normal.

Se sentó en la butaca, esta vez estaba centrada, mejor así, se puso el abrigo en las piernas y espero pacientemente a que la luz se apagara.

Era el único momento en que aparcaba su vida gris y se sentía protagonista.

No era guapa pero tenia una mirada que enamoraba, lastima que nunca nadie la miro.

MAR

A pesar de las dificultades, siempre tenia una sonrisa para colgar en su boca, era su cara de siempre, la de toda la vida, no importaba lo que en su interior se debatiera, por mucha seriedad que tuviera, esa sonrisa siempre volvía a su cara.

Era como un poderoso escudo que paraba los golpes, le protegía.

No era estúpido, simplemente sufría lo justo y necesario y tenia buena actitud, esa que últimamente le hacia cortar las amarras que le ataban a ese puerto solitario y vacío de luces, esa que le empujaba a navegar hacia un mar libre y soleado, esa que le hacia desear con toda su alma ese olor del mar, hacia tanto tiempo olvidado, ese olor que un día se metió por su nariz e hizo que deseara vivir en el.

Ahora era ya momento de que esa sonrisa le llevara hacia el.

CRACK

Eran las diez y media en la ciudad, en el salón estaban Avelina y su hija Paula, Mauricio estaba en la cocina fregando los cacharros de la cena, cuando termino, se unió a ellos en el sofá, en el pequeño estaba Avelina echada y en el otro Paula y Mauricio, lo compartían, veían la tele, el cogió el mando de la tele y la apago, las dos le miraron extrañadas.

El, con voz grave empezó a sacar lo que tenia dentro, de una forma pausada y tranquila, les dijo que no estaba bien, no se encontraba bien desde hacia años, se había replanteado su vida casi cada día y el resultado era que esa convivencia de 18 años con Avelina tocaba a su fin, por el bien de todos, así lo pensaba el.

Paula con sus 15 años y Avelina con sus 49, empezaron a encajar el golpe con lágrimas en los ojos, cada una a su manera.

Hay historias que comienzan con una mirada en un pasillo de día y otras terminan en un sofá de noche.

En algún otro lugar, el sol se asomaba y calentaba a un corazón cada vez mas, aunque fuera de noche.
 
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