Mauricio escribía sobre la tristeza, las lágrimas, la desesperanza, el olvido, el dolor y no lo hacia mal, tenia experiencia sobrada en estos campos.
Sus personajes tenían un poco de autobiográfico, hablaban y pensaban de forma autónoma, pero a veces ponía una característica que significaba un guiño a aquellos lectores que le leían y conocían, unos pocos pero escogidos, gente maravillosa.
Era curioso como podía plasmar de aquella forma la tristeza y sin embargo le costaba un mundo escribir sobre la felicidad que sentía, la felicidad que sentía cada día mas y mas, era para el, solo la compartía con esa persona maravillosa que le iluminaba en medio de tanta oscuridad.
Últimamente la escritura no era todo lo fluida que hace unos meses, la había sustituido por las palabras dichas, en esa montaña rusa que eran las madrugadas de casi todos los días, pantalla y teléfono eran su voz y oído.
Nadaba contracorriente, nada nuevo, pero ahora no se dejaba llevar por el oleaje, ahora luchaba con todas sus fuerzas, cada pequeña cosa que obtenía era tratada como un tesoro, era una gran victoria, un logro.
A pesar de toda la tristeza que le rodeaba y las dificultades, notaba como cada día crecía mas su amor por ese mar bañado por el sol.
Sus personajes tenían un poco de autobiográfico, hablaban y pensaban de forma autónoma, pero a veces ponía una característica que significaba un guiño a aquellos lectores que le leían y conocían, unos pocos pero escogidos, gente maravillosa.
Era curioso como podía plasmar de aquella forma la tristeza y sin embargo le costaba un mundo escribir sobre la felicidad que sentía, la felicidad que sentía cada día mas y mas, era para el, solo la compartía con esa persona maravillosa que le iluminaba en medio de tanta oscuridad.
Últimamente la escritura no era todo lo fluida que hace unos meses, la había sustituido por las palabras dichas, en esa montaña rusa que eran las madrugadas de casi todos los días, pantalla y teléfono eran su voz y oído.
Nadaba contracorriente, nada nuevo, pero ahora no se dejaba llevar por el oleaje, ahora luchaba con todas sus fuerzas, cada pequeña cosa que obtenía era tratada como un tesoro, era una gran victoria, un logro.
A pesar de toda la tristeza que le rodeaba y las dificultades, notaba como cada día crecía mas su amor por ese mar bañado por el sol.

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