Extendió la mano en la cama hasta tocar aquel cuerpo, era una llamada para aliviar la tensión que se le acumulaba debajo del pijama, era una necesidad, algunas veces era como una paja asistida, de esas, últimamente pocas.
Duro unos siete minutos, durante los cuales ninguna de las dos voces articulo palabra, el silencio sobrevolaba por encima de las dos respiraciones y de algún quejido que otro del somier, todo era una rutina, cada sonido, cada movimiento, cada sensación, cada minuto.
Hacia unos años pensó en cambiar el somier, pero como aquellos sonidos se estaban espaciando mas y mas en el tiempo, las ganas se le estaban pasando.
Cuando terminó, sabia que para ella tampoco había sido satisfactorio, pero la verdad, algo era más que nada, además, la masturbación le aburría tremendamente, ella se levanto para lavarse y de paso dejar caer un insincero pero educado: "¿que tal?", sin respuesta como casi siempre, la soledad se le venia de repente.
Hizo memoria y no recordaba algo distinto, al menos no fumaba, pero de todas maneras aquello le estaba matando, moría un poco cada vez.
Duro unos siete minutos, durante los cuales ninguna de las dos voces articulo palabra, el silencio sobrevolaba por encima de las dos respiraciones y de algún quejido que otro del somier, todo era una rutina, cada sonido, cada movimiento, cada sensación, cada minuto.
Hacia unos años pensó en cambiar el somier, pero como aquellos sonidos se estaban espaciando mas y mas en el tiempo, las ganas se le estaban pasando.
Cuando terminó, sabia que para ella tampoco había sido satisfactorio, pero la verdad, algo era más que nada, además, la masturbación le aburría tremendamente, ella se levanto para lavarse y de paso dejar caer un insincero pero educado: "¿que tal?", sin respuesta como casi siempre, la soledad se le venia de repente.
Hizo memoria y no recordaba algo distinto, al menos no fumaba, pero de todas maneras aquello le estaba matando, moría un poco cada vez.

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