Mauricio leía el periódico y una noticia le llamo la atención, un rico riquísimo le había regalado a su novia una parcela en la luna, no era en una urbanización exclusivísima ni nada parecido, era en ese disco blanco que esta pegado al cielo y que vemos todos los mortales cuando levantamos la mirada por la noche.
Su primera reacción, fue exclamar: ¡la leche!.
Dejo el periódico en la mesa y recordó que los 4 pares de calcetines que se acababa de comprar le habían costado 8 euros, ¿cuanto costaría una parcela en la luna?.
Pensó en Avelina, en las veces que le había dicho o pensado: "si pudiera te regalaría la luna", esas cosas que se dicen.
Hacia unas semanas le regalo una linternita, daba luz, era útil y a ella le había gustado.
¿Para que querría ella una parcela tan lejos?
Su primera reacción, fue exclamar: ¡la leche!.
Dejo el periódico en la mesa y recordó que los 4 pares de calcetines que se acababa de comprar le habían costado 8 euros, ¿cuanto costaría una parcela en la luna?.
Pensó en Avelina, en las veces que le había dicho o pensado: "si pudiera te regalaría la luna", esas cosas que se dicen.
Hacia unas semanas le regalo una linternita, daba luz, era útil y a ella le había gustado.
¿Para que querría ella una parcela tan lejos?

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