martes, 2 de diciembre de 2008

CAJON

Mauricio estaba tomado café en el chiringuito de siempre con dos colegas de la oficina, la mesa era la mas pequeña, estaban apretaditos, pero bien.

Cerca de ellos había una mesa mas amplia, con asientos de tapicería, cuatro tíos de la financiera estaban dando las ultimas caladas a los cigarros y los cafés estaban ya vacíos, en dos minutos se marcharían.

Cuando vio al grupo en la barra pagando sus consumiciones, cogió su café y lo fue a poner encima de la mesa para marcar la propiedad de mesa, de pronto al mismo tiempo vio un brazo que a la velocidad del rayo a su derecha, hacia lo mismo que él.

Tenia cara de imbécil y sonreía con satisfacción, como reclamando para el la victoria, se miraron un instante, Mauricio exclamo un "ups", miro a sus compañeros de mesa que se encogieron de hombros y retiro su café, con un gesto natural y sosegado.


La conversación en la mesa pequeñita se mantuvo durante unos veinte minutos mas, con temas interesantes y otros no tanto, agradable como siempre.

Ya en su mesa, cogió un trozo de papel e hizo una bolita, abrió el tercer cajón y la tiro dentro, el cajón estaba a medio llenar de bolitas, calculo que habría unas 2000 y todavía cabían otras tantas.

Todavía recordaba el primer día que puso su primera bolita de papel, en el cajón de los imbéciles, le quedaban diez años para jubilarse y estimo que le iría justito.

No hay comentarios:

 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.