Avelina cerraba los ojos para escuchar la lluvia en la calle, estaba cansada, todo un día de trabajo y decisiones, hacían su trabajo y mermaban su energía, como ella diría, era un típico día gris.
Estaba mirando un catalogo de muebles, todavía le estaba dando vueltas a comprar un mueble para el salón, pero no se encontraba con ánimos de nada, así que se puso a escuchar un poco de musica.
Había escuchado hace días una frase que revoloteaba por su cabeza, "si tienes esperanza, no seras prisionero de nada", se sintió que todavía había muchas cosas que tenia que dar y recibir, esa esperanza que tenia no le daba hoy para tener energía, pero se sentía libre, cansada pero libre, ese cansancio se derretiría en esos 150 cm. de cama, flanqueada por sus dos angelitos.
Estaba mirando un catalogo de muebles, todavía le estaba dando vueltas a comprar un mueble para el salón, pero no se encontraba con ánimos de nada, así que se puso a escuchar un poco de musica.
Había escuchado hace días una frase que revoloteaba por su cabeza, "si tienes esperanza, no seras prisionero de nada", se sintió que todavía había muchas cosas que tenia que dar y recibir, esa esperanza que tenia no le daba hoy para tener energía, pero se sentía libre, cansada pero libre, ese cansancio se derretiría en esos 150 cm. de cama, flanqueada por sus dos angelitos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario