sábado, 27 de marzo de 2010

TORMENTAS

Hace tres años:

Su epidermis estaba en contacto con la ropa y el aire, sus oídos escuchaban ruidos y voces, sus ojos se sentían algo inseguros mirando hacia el horizonte, dormir era un transito al monótono descanso, sus pasos iban por detrás de su mente, las paredes delimitaban su espacio, los días no eran buenos ni malos, eran de 24 horas, los problemas eran ecuaciones sencillas, las lagrimas estaban en caras ajenas, las calles tenían nombres, el mundo era circular y no se sentía vulnerable.

Era estúpido.

Hace unas horas, se sentía vulnerable, sabía lo que era el sufrimiento.

Se estaba preparando para conocer la felicidad.

martes, 23 de marzo de 2010

CICATRICES

Avelina se miro en el espejo del baño, vio unas arrugas fruto del paso del tiempo, vio el sufrimiento diario de tantos y tantos días, vio la angustia de muchas noches en blanco, vio el recuerdo de hematomas que recordaba, vio el desprecio de otros ojos, vio muchas mentiras y engaños, vio la soledad de una cama compartida, vio todas y cada una de las ilusiones machacadas, vio las lagrimas que nunca creyó derramar, vio el vacío de un calendario, vio la eterna convalecencia de su alma, vio su conformismo valiente, vio muchas mañanas llenas de desánimo voluntarioso, vio su fragilidad vestida de costumbre, vio como un día su sonrisa se enredo de melancolía, vio dolor anestesiado de habitualidad, vio tanto asco nunca confesado.

La noche anterior le habían enviado uno de esos correos que tanto gusta compartir a la gente, era un pps un tanto filosófico y edulcorado con amaneceres, flores, paisajes y escenas tiernas de bebes, era uno mas de entre tantas tonterías que solía recibir y compartía con su circulo mas intimo, pero había un pensamiento que aquella noche se hizo hueco en ella:

“Las cicatrices nos dicen de donde venimos pero no a donde vamos”.


Después de tomarse a la carrera su café con leche, cogió el bolso, abrió la puerta y salio a la vida.

Ahora si.

domingo, 21 de marzo de 2010

VISTAS CON AMOR

Era bonito, todo era bonito, la habitación era preciosa, luminosa y con el mobiliario moderno y bien cuidado, el baño funcional de color claro, acogedor y pulcro.

Desde las ventanas se divisaba una vista tan preciosa de la ciudad que más bien parecía una postal de la oficina de turismo, todo era perfecto.

Pero a pesar del día tan radiante, nada brillaba más que sus miradas, estaban llenas de felicidad y se tenían.

ABISMO

Te pasas toda la vida buscando y cuando lo encuentras, ves que esta tan lejos que solo lo puedes tocar por las noches en sueños, o casi.

VIAJES

Eran cuatro horas y media que se repetían una y otra vez, con escasas variaciones, deseaba poder vivirlas y aun con más ganas que se terminaran de una vez.

Los espacios, los sonidos, las caras, la ilusión, los trámites, podría desenvolverse con los ojos cerrados y no notaria diferencia alguna.

Siempre intentaba dormir en los tiempos muertos y casi nunca lo lograba, no eran nervios, era incapacidad, quería darse cuenta de todo y a la vez evadirse, no conseguía ninguna de las dos cosas, le aburría esperar, ni la música del mp3 le producía placer.

Contaba: uno, dos y tres, y sentía como su cuerpo era empujado hacia el cielo.

INSOMNIO

Se despertó en mitad de la noche, como últimamente, era algo habitual, algo no deseado, algo que rompía su descanso y le agobiaba.

Esa sensación era por que le traía a la cabeza el dolor, no era físico, era del alma, esa presión que le acompañaba como una sombra allá donde estuviera.

No movió ni un músculo, estaba atrapado, en su cuerpo, en su mente, en su cama, en su insomnio, en su vida, en sus deseos, encerrado en sus pensamientos y buscando siempre la llave, deseando una liberación que no llegaba.
 
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