miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008

Bueno, aquí estamos tu y yo, tu a punto de marcharte y yo a punto de estrenar a tu hermano que esta por venir.

2008, para mi eres un año para recordar, has sido un cumulo de acontecimientos en mi vida, recibí un correo allá por el mes de enero que abrió la puerta a un mundo que me envuelve a cada momento, después llego el mes de marzo, sin duda el mes de mi vida, por las sensaciones y por el boquete que abrió en mi realidad, me transformo y de que manera, junio fue el mes que resumió muchas horas de palabras, el del abrazo, el mes que confirmo la piel, en que se empezaron a acostumbrar la una a la otra, después llegaron mas oportunidades y todas ellas maravillosas, el año termino con un diciembre en que el papel se firmo, mi hija cumplió los años el mismo día y un final de mes apoteósico, se hablo de amiga a amiga y se pensó como nunca en la normalidad.

Gracias 2008, fuiste el año del cambio, en donde las carreteras se podían unir en una autopista, no pudo ser, pero para eso llegara tu hermano 2009, para terminar lo que tu empezaste, tenia que ser un año que terminara en ocho, tenia que ser así y así fue.

Quiero desde aquí darte mi mas sincero agradecimiento y juro que te llevare dentro de mi, perdurando tu recuerdo durante el resto de mi vida, seras un año que recordare mientras miro a unos ojos, mientras que sienta una presencia, se te recordará en tardes de invierno mientras unas manos se entrelazan.

Fuiste el año de la crisis para los demás, para mi has sido el mejor año de mi vida, gracias de nuevo.

2008, a pesar de las lágrimas, un beso y un abrazo.

martes, 16 de diciembre de 2008

CITAS

Se levanto ese día sintiendo nervios, había quedado con Paula y se sentía inseguro.

Paula tenia 17 años, era su hija, pero no dejaba de ser una desconocida, no dejaba de ser parte de el, parte de esa vida que se había acabado en los papeles, que se había esfumado poco a poco sin poderlo remediar, se sentía a miles de kilómetros de distancia de ella, pero ella le recordaba esa parte de la vida en la que creyó ser feliz, al menos durante un tiempo y eso hacia que le apeteciera verla.

El día se volvía gris por momentos, el frío entraba por las rendijas de las casas, algunos corazones no lo notaban.

Después de media vida, tenia cosas y el apoyo de la familia que le vio crecer, alguna vez pensó en ganar el gordo y ahora se veía con el reintegro, era un balance pobre.

Había quedado para comer, era lo mejor, así cuando no tuviera nada que decir siempre le quedaría enfrentarse al plato, sabia que no hablaban el mismo lenguaje, tocaría temas ensayados, cercanos, pero no creía que pudiera aguantar su mirada, sabia que ella le había alejado hacia tiempo.

Lentamente el día crecía y su inseguridad también.

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Historias como esta, se desarrollan en la ciudad todos los días, relaciones que vienen a menos, que dejan de ser y terminan, hijos que tiene que pasar unas horas con sus padres, que nunca lo fueron, esas preguntas que nunca se formularon por desidia, esas respuestas que nunca interesaron, ese interés vacío llenando las conversaciones, esos vínculos hechos de hilo de coser, esas sonrisas forzadas, ese mendigar gramos de cariño, ese querer sin poder, ese calor frío, esa amabilidad ensayada, ese trueque de afecto por regalo, esa sensación de demasiado tarde, esa obscuridad en el gesto, ese no haber sabido, querido o podido.

Esa paternidad fundamentada en un ADN, en ese primer apellido y en unos lejanos recuerdos de la niñez.

No somos nadie para juzgar, la próxima vez que veamos una escena de estas, pensemos que quizás se están escuchando unas palabras por primera vez en sus vidas, aunque no sirva de mucho.

lunes, 15 de diciembre de 2008

CAFE

Tomaba café después de comer, en el sitio de siempre, de pronto me fije en el, unos 50, trajeado, con camisa chillona y corbata horrorosa, semblante serio, leía el periódico pero sin profundizar, le estaba echando un vistazo.

Seguramente trabajaba en alguna oficina de alrededor, le había visto alguna que otra vez, su mirada se perdía de vez en cuando en la cristalera, se le veía pensativo, tenia una mirada interesante, profunda, enigmática, se intuía que algo en la vida le hacia sufrir, pero se le notaba sereno, sus movimientos eran elegantes, pausados.

Estuve mirándole durante una media hora y sentí por las cortas conversaciones que mantuvo con algunos conocidos y por la familiaridad con que le trataba el camarero, que debía ser una persona amable.

Lo que mas me impresiono fue su mirada perdida, su aparente ausencia, puso un sms con cierta soltura y al enviarlo su mirada se ilumino por un momento, eche a volar la imaginación e imagine que lo enviaba a una persona muy especial, quizás a una persona querida pero lejana.

Ya hace tiempo que no le veo, ayer pregunte al camarero, se acordaba perfectamente de el, le habían trasladado a Madrid.

lunes, 8 de diciembre de 2008

MEJORANDO

Mauricio escribía sobre la tristeza, las lágrimas, la desesperanza, el olvido, el dolor y no lo hacia mal, tenia experiencia sobrada en estos campos.

Sus personajes tenían un poco de autobiográfico, hablaban y pensaban de forma autónoma, pero a veces ponía una característica que significaba un guiño a aquellos lectores que le leían y conocían, unos pocos pero escogidos, gente maravillosa.

Era curioso como podía plasmar de aquella forma la tristeza y sin embargo le costaba un mundo escribir sobre la felicidad que sentía, la felicidad que sentía cada día mas y mas, era para el, solo la compartía con esa persona maravillosa que le iluminaba en medio de tanta oscuridad.

Últimamente la escritura no era todo lo fluida que hace unos meses, la había sustituido por las palabras dichas, en esa montaña rusa que eran las madrugadas de casi todos los días, pantalla y teléfono eran su voz y oído.

Nadaba contracorriente, nada nuevo, pero ahora no se dejaba llevar por el oleaje, ahora luchaba con todas sus fuerzas, cada pequeña cosa que obtenía era tratada como un tesoro, era una gran victoria, un logro.

A pesar de toda la tristeza que le rodeaba y las dificultades, notaba como cada día crecía mas su amor por ese mar bañado por el sol.

ESPACIO

La lluvia cae, la tarde es triste, fría y gris.

De fondo tengo una selección de musica, suave, romántica, agradable, en la tele un canal de cable emite capítulos de series americanas, para beber la botella de dos litros de agua de costumbre (que lejos quedan las latas de coca-cola), el cenicero a reventar, el paquete de tabaco con tan solo 7 cigarrillos (no creo que me de hasta la noche), el teléfono encendido por si cae algún mensaje, el correo electrónico también encendido, la puerta del cuarto esta abierta pero me gustaria que estuviera cerrada, me roba intimidad y las interrupciones son habituales, las cajas inundan el escaso espacio del cuarto, para otra persona seria agobiante, yo estoy cómodo.

Desde aquí veo caer las estrellas, veo como caen los días, como la alegría se transforma en tristeza y al revés, como un sol entra todas las noches para darme luz, escucho las palabras y los silencios.

Esta habitación esta llena de amor.

ENFERMO

Desde hacia años la enfermedad le estaba minando, se sentía triste, desolado, lejano y cada día era una espina en su corazón, le estaba pudiendo, día a día notaba como sus brazos ya no luchaban, estaban como el, adormecidos por el tiempo.

El, que había sido una persona vital y se comía la vida en el desayuno, ahora estaba sentado en el sofá mirando la tele, sin verla.

El resumen de su vida se reducía al momento, lo anterior, se deshacía, eran solo ligeras imágenes que pudieran haber sido vividas por otra persona, a veces se preguntaba si habían sido reales en algún momento o si las había transformado de esa manera para poder soportar su recuerdo.

La miraba cuando ella no se daba cuenta y solo veía a una mujer con la que llevaba casado desde su juventud, no la quería, no la odiaba, no sentía nada por ella, era insoportable y a la vez cotidiano, no recordaba haberla querido nunca, ni siquiera en la foto del salón, a lo mas, fue agradable, un embrión de esperanza que se murió al poco tiempo.

Hasta su hijo, ese ser tan extraño y lejano, que no se comunicaba con el desde hacia años, el también había pasado de niño a nadie, era como la tele, miraba pero no le veía.

No sabia como había sido el proceso, pensó que la vida se había olvidado de el, pero al momento reflexiono y entendió que la falta de calor enfrío su corazón poco a poco y se olvido de vivir.

Ya no reía, ni lloraba, los sentimientos eran ya inalcanzables para el, su vida era una linea sin ansias, sabia que estaba muerto en vida.

De tanto olvidar las palabras de su corazón, este ya ni hablaba ¿para que?.

Su enfermedad se llamaba olvido.

jueves, 4 de diciembre de 2008

ANGELITOS

Cuando se acostaba, el cansancio del día parecía que se salía por sus huesos, la cama la acogía cariñosamente, siempre iba acompañado de unos gemidos que conjuraban las tensiones que agarrotaban su cuerpecito, era como un exorcismo diario que llamaba al descanso.

Las tareas pendientes para el día siguiente pasaban por su cabeza a modo de recordatorio, cuando no era su hija que aparecía de pronto con algo de ultima hora que hacia replantearse la agenda, planificaba las tareas y su disponibilidad, era una costumbre.

Dos angelitos la acompañaban todas las noches, tenían una sonrisa entre complice y curiosa, creo que velaban su sueño, lo cuidaban para que la esperanza la mantuviera calentita toda la noche, alejaban en lo que podían el frío de la tristeza.

Así transcurrían las noches, se dormía con la voz en su oreja y despertaba con una agenda por cumplir.

Era domingo, unas pezuñas pequeñas arañaban la puerta, pedían comida, era la primera tarea en la lista del día.

Últimamente no descansaba demasiado bien, dormía poco por culpa del teléfono, pero como contrapartida, a lo largo del día se sentía querida.

EXAMEN

Te pones a pensar en el tiempo consumido que arrastras detrás, las cosas buenas, las malas, las que te han marcado la personalidad, las que han pasado sin mas y a donde te han llevado, a donde te han traído.

Ves lo que tienes de piel para adentro y haces balance, te miras al espejo y analizas el tipo de sonrisa que ves reflejada, compruebas cuanto mide el cariño y ya esta.

Comprenderás el estado en el que estás, tendrás la foto de ese momento, como te sientes, da igual lo que haya pasado antes, lo que importa es este instante y si en los bolsillos tienes un puñado de ilusión, vas bien, lo podrás lograr.

martes, 2 de diciembre de 2008

CAJON

Mauricio estaba tomado café en el chiringuito de siempre con dos colegas de la oficina, la mesa era la mas pequeña, estaban apretaditos, pero bien.

Cerca de ellos había una mesa mas amplia, con asientos de tapicería, cuatro tíos de la financiera estaban dando las ultimas caladas a los cigarros y los cafés estaban ya vacíos, en dos minutos se marcharían.

Cuando vio al grupo en la barra pagando sus consumiciones, cogió su café y lo fue a poner encima de la mesa para marcar la propiedad de mesa, de pronto al mismo tiempo vio un brazo que a la velocidad del rayo a su derecha, hacia lo mismo que él.

Tenia cara de imbécil y sonreía con satisfacción, como reclamando para el la victoria, se miraron un instante, Mauricio exclamo un "ups", miro a sus compañeros de mesa que se encogieron de hombros y retiro su café, con un gesto natural y sosegado.


La conversación en la mesa pequeñita se mantuvo durante unos veinte minutos mas, con temas interesantes y otros no tanto, agradable como siempre.

Ya en su mesa, cogió un trozo de papel e hizo una bolita, abrió el tercer cajón y la tiro dentro, el cajón estaba a medio llenar de bolitas, calculo que habría unas 2000 y todavía cabían otras tantas.

Todavía recordaba el primer día que puso su primera bolita de papel, en el cajón de los imbéciles, le quedaban diez años para jubilarse y estimo que le iría justito.

lunes, 1 de diciembre de 2008

FIRMA

Hacia tiempo que Avelina deseaba ese momento, pero parecía que no llegaba, de repente cuando el animo estaba a punto de consumirse en cenizas, llegaba ese correo que casi no esperaba recibir.

Significaba que en unos días cerraba una puerta, se estaba acostumbrando a verla de esa manera, pero ahora significaba darle a la llave un par de vueltas, no se abriría mas, nunca mas.

Dejaría de escuchar ese chirriar, no vería mas esa pintura ocre, ajada por el tiempo, su mano no intentaría abrir mas ese picaporte, no pasaría a través de ella para ir a donde no quería ir, no se vería envejecer mirando su tristeza, no le pesaría mas el que no hubiera dejado entrar a los suyos, no perdería mas sonrisas enfrente de ella.


En los comercios ya se anunciaba la navidad, lo que se anuncio con el calor seria noticia con el frío, con el frío de un papel.

Todavía faltaban las caras, la presencia, las cajas, el maldito dinero, la ausencia de cariño, los nervios de ultima hora y mucho frío a pesar de la calefacción, pero todo parecía preparado.

Ahora que casi tenia su regalo de Navidad, le faltaba el ansiado regalo de Reyes, pero eso es otra historia para contar con otras palabras, con otro corazón y con musica de fondo.

ALGUIEN

Hoy he visto morir a alguien.

Era una persona que no conocía, un ser anónimo, diez segundos antes de caer al suelo, se confundía con el resto de la gente que paseaba a su lado, de pronto su mundo se ha parado y se ha desplomado en el suelo.

Ha sido como si le quitaran las pilas a un juguete, se ha quedado inmóvil, sin vida, desdibujado en el suelo, dando la espalda al resto de nosotros, esa quietud ha provocado una reacción de remolino humano a su alrededor.

Alguien se ha arrodillado, ha intentado que la vida volviera a ese cuerpo, otro alguien ha llamado a los servicios sanitarios, los curiosos han salido de detrás de las columnas de la plaza, miraban como yo la escena, sin hacer nada, además de alguna cartera, algún niño, alguna ilusión, algún recuerdo, también se estaba perdiendo una vida.

Me he retirado de la escena, he seguido mi camino, miraba el ir y venir de la gente, las luces navideñas, los escaparates, miraba pero no veía.

Me he acordado de algún momento de mi vida en la que pensaba que la vida se me escapaba y he sentido vergüenza.

BERTRAND RUSSELL

Este filosofo Gales, murió a la insólita edad de 97 años, premio nobel de literatura en 1950, se interesó por la ética, epistemología, lógica, matemáticas, filosofía del lenguaje, filosofía de la ciencia y religión entre otras materias.

Por ello fue considerado un filósofo, matemático, escritor, pacifista y prominente racionalista.

No dejaría de ser un desconocido para la mayoría de la gente, incluso para mi, sino me hubiera topado con dos frases que todavía resuenan en mi cabeza.


"El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de sí mismos y los inteligentes llenos de dudas."


"Hallarte sin algunas de las cosas que deseas es una parte indispensable de la felicidad."


Después de leer estas frases, me pico la curiosidad e investigué sobre el y puedo decir que posiblemente fue el filósofo más influyente del siglo XX, al menos en los países de habla inglesa.

Cabe destacar como filosofia de vida que cuando cumplio los ochenta años escribio, "Reflexiones en mi octogésimo cumpleaños":

"He vivido en busca de una visión, tanto personal como social.
Personal: cuidar lo que es noble, lo que es bello, lo que es amable; permitir momentos de intuición para entregar sabiduría en los tiempos más mundanos.
Social: ver en la imaginación la sociedad que debe ser creada, donde los individuos crecen libremente, y donde el odio y la codicia y la envidia mueren porque no hay nada que los sustente.
Estas cosas, y el mundo, con todos sus horrores, me han dado fortaleza."
 
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