Hoy en http://meneame.net, he leído algo preciso, resulta que en la antigua Roma, cuando los generales victoriosos desfilaban después de una batalla, detrás caminaba un siervo, que les recordaban la fragilidad humana con esta frase: "recuerda que has de morir", para que no olvidaran su condición humana, no fueran a pensar que eran dioses todopoderosos y pecaran de soberbia.
Lastima que ese empleo hoy no este disponible, en mi infancia lo llamábamos Pepito Grillo y mas tarde conciencia, hoy la ambición lo puede todo, se mide la condición humana en papel moneda, acciones, futuros, capital, todo es mensurable.
¿Como se mide el amor, la ternura, el cariño, la dulzura?, no me refiero al de una madre o de un padre, eso es infinito en su sentido mas infinito, me refiero a alguien querido.
Son las 2 de la madrugada, solo a estas horas se pregunta uno cosas así, supongo que cada uno tendrá una medida y si no peor para el o ella, cada una de los mas variada, yo he pensado en la mía.
Directamente proporcional a la cantidad de liquido que pueden segregar las glándulas lacrimales a la orden del cerebro cuando el corazón le remite el calculo del tiempo que durará el mono por la ausencia de esa droga de síntomas externos y evidentes, para la que no hay sucedáneo.
¿Sera ese el motivo de tanta soberbia?, va a ser que nuestros generales de hoy en día, no lloran por que usan el poder como metadona.
Amaos los unos a los otros y si puede ser encima y dentro de los otros, mejor.
Lastima que ese empleo hoy no este disponible, en mi infancia lo llamábamos Pepito Grillo y mas tarde conciencia, hoy la ambición lo puede todo, se mide la condición humana en papel moneda, acciones, futuros, capital, todo es mensurable.
¿Como se mide el amor, la ternura, el cariño, la dulzura?, no me refiero al de una madre o de un padre, eso es infinito en su sentido mas infinito, me refiero a alguien querido.
Son las 2 de la madrugada, solo a estas horas se pregunta uno cosas así, supongo que cada uno tendrá una medida y si no peor para el o ella, cada una de los mas variada, yo he pensado en la mía.
Directamente proporcional a la cantidad de liquido que pueden segregar las glándulas lacrimales a la orden del cerebro cuando el corazón le remite el calculo del tiempo que durará el mono por la ausencia de esa droga de síntomas externos y evidentes, para la que no hay sucedáneo.
¿Sera ese el motivo de tanta soberbia?, va a ser que nuestros generales de hoy en día, no lloran por que usan el poder como metadona.
Amaos los unos a los otros y si puede ser encima y dentro de los otros, mejor.
