sábado, 29 de noviembre de 2008

SONIDO

Mauricio notaba una falta, sintió un vacío un tanto difícil y soportado al unisono, sus ojos buscaban y no hallaban.

Hizo un alto, pasaba algo nunca inimaginado, una situación muy rara, vio la palabra amor, la palabra cariño, compartir, alma, hogar, mirada, mitad, caricia, pasión, lágrimas, pausa, dormir, satisfacción, sonrisa, manos, boca, suspiro, principio, fotografía, salvación, sándwichs, cansancio, cosita, champán, labios, amiga, otoño, musica, ansia, soñar, calor, suavidad, voz, contacto, carita, paz............

Lo vio por fin, sabia la causa, la analizo un minuto y lo supo con claridad, sonrío.

¿Y tu, lo has pillado?


Solución:
Mauricio podía alcanzar una maravillosa vida sin la "e".

miércoles, 26 de noviembre de 2008

POSESIONES

Antes de acostarse, se acordó de pronto que tenia de retrasar una hora los relojes, era el cambio de hora, Avelina estaba cansada, así que lo dejo para el día siguiente.

Ya en la cama, sintió cierta melancolía, no tendría que atrasar los relojitos, ya no estaban en su vida, estaban en el recuerdo, se habían alejado como otras muchas cosas.

Antes de dormir, un pensamiento le dibujo una sonrisa invisible, en el relojito de su corazón, se había atrasado el tiempo casi treinta años.

LUNA

Mauricio leía el periódico y una noticia le llamo la atención, un rico riquísimo le había regalado a su novia una parcela en la luna, no era en una urbanización exclusivísima ni nada parecido, era en ese disco blanco que esta pegado al cielo y que vemos todos los mortales cuando levantamos la mirada por la noche.

Su primera reacción, fue exclamar: ¡la leche!.

Dejo el periódico en la mesa y recordó que los 4 pares de calcetines que se acababa de comprar le habían costado 8 euros, ¿cuanto costaría una parcela en la luna?.

Pensó en Avelina, en las veces que le había dicho o pensado: "si pudiera te regalaría la luna", esas cosas que se dicen.

Hacia unas semanas le regalo una linternita, daba luz, era útil y a ella le había gustado.

¿Para que querría ella una parcela tan lejos?

VIVIR?

En la vida, llega un momento que la muerte viene, es el ciclo vital por el que estamos vivos, nacemos para morir.

Ese intervalo, desde que nacemos hasta que morimos es donde se desarrolla la fiesta, donde colocamos los sentimientos, donde regamos con lágrimas y escuchamos el eco de las risas, donde miramos y olvidamos lo visto, donde nos acercamos a otros y dejamos que se acerquen aquellos que elegimos, unas veces acertamos y otras no tanto, donde aprendemos a aprender, vamos, un camino de múltiples intersecciones que no tiene señales ni indicaciones, un laberinto con reglas propias.

Vivimos y a veces estamos muriendo y otras sin embargo morimos y estamos viviendo plenamente, que contrasentido tan real.

De nosotros depende que vivamos muriendo o que muramos de amor para poder vivir.

En este mundo de maldad reivindicar ciertos sentimientos, parece ñoño, que eres un poco mariquita o que eres un débil de carácter, parece que hay que ser un hijo de puta para meter miedo a otros hijos de puta, que a lo peor, tienen mas miedo que tu a ver lo que les devuelve el espejo, por eso ya ni miran.


La vida no es un negocio y a veces ni parece vida, ¿de que vamos?.

jueves, 20 de noviembre de 2008

HABITACION

Mauricio se despertó, era temprano, se estaba acostumbrando a estos despertares, eran pocos los días que había tenido, para familiarizarse con los objetos que la habitación contenía, el espejo de Chaplin, las lamas blancas del armario, la puerta de la galería, la lampara.

Recordaba amaneceres en donde no reconocía lo que veía, eran angustiosos, duraba poco, pero la intranquilidad se apoderaba de el hasta que recordaba.

Empezaba a querer el entorno, olía a ella y la oscuridad hacia ese olor mas agradable.

Pero lo que mas le gustaba de su actual situación, era que salía por las mañanas, para volver por las tardes, era lo mejor.

Era otra habitación, pero también era una nueva vida, su vida, la que siempre quiso, con quien siempre deseó hacerlo.

martes, 18 de noviembre de 2008

ARISTOTELES

Mauricio había tenido un día de esos de perros, todo o casi todo había salido mal, su humor era pésimo.

Salio de la oficina, era tarde, exactamente dos horas y media mas tarde que cualquier día normal, pero no era un día normal.

Los demonios se le llevaron cuando no vio su coche en la acera, al principio pensó que se habría confundido, pero no, su mala leche aumento hasta cotas inimaginables cuando descubrió la pegatina en la acera, se lo había llevado la grúa, soltó todos los tacos que conocía y empezó a sudar, no era posible que esto estuviera sucediendo, empezó a temblar y sentir como la tensión le subía, notaba sus pulsaciones cada vez mas fuertes.

Todavía alterado, levanto la mano y paro un taxi, todavía no se había sentado cuando le indico al taxista el destino, el deposito municipal de vehículos.

En apenas media hora llego, el edificio era frío y gris.

Cuando bajo al tercer sótano se enfrento a la puerta que daba acceso a la oficina de cobro, la abrió, la furia que llevaba le hicieron dar grandes zancadas hasta ponerse delante de un hombrecillo, tras un cristal blindado, en el cubículo de pagos, que al verle llegar, se subió lentamente las gafas con un dedo.

Cuando Mauricio puso sus manos encima del pequeño mostrador, el hombrecillo levanto la mano derecha con el dedo índice extendido y muy lentamente dibujo un arco hasta señalar un mugriento folio que estaba pinchado en la pared, detrás de el, la vista de Mauricio siguió al dedo con evidente cabreo hasta visualizar aquel papel, que en principio pensó que seria la tarifa para sacar el coche, pero no era ninguna tarifa, era un texto en negrita, leyó:

"Cualquiera puede enfadarse, eso es muy sencillo.
Pero enfadarse con la persona adecuada,
en el grado adecuado, en el momento oportuno,
con el propósito justo y del modo correcto, eso,
ciertamente, ya no resulta tan sencillo"
Aristoteles

Se produjo un silencio de unos minutos, la cara de Mauricio ya no denotaba esa furia con la que entro, estaba tranquila, miro al hombrecillo y le pregunto cuanto costaba sacar su vehículo del deposito, este respondió con un simple: "120 euros", los puso encima del mostrador, el le devolvió un papel y a los pocos minutos estaba conduciendo hacia su casa.

Mauricio llego a casa extrañamente sereno y tranquilo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

CEBOLLAS

Se levanto temprano, era domingo, iba a ser una mañana intensa, la comida con la familia era importante.

Abrió el frigo y saco todo lo necesario, lleno la encimera con los ingredientes, todo estaba situado de una forma predeterminada, armoniosa.

La cebolla, picada la noche anterior, estaba en primera fila, abriría las hostilidades en el fuego, la picaba el día anterior por que era su costumbre y además le servía para relajarse e imaginar el resultado final, la fideuá se componía primero en su mente, los olores los percibía en ese momento, la cebolla era el primer paso.

Cada cebolla era distinta, las había redondas, con muchas capas, pelonas, barbudas, oscuras, claras, abombadas, asimétricas, planas, hundidas, gemelas, tristes, dormidas, cada una tenia su personalidad, dependiendo de como fuera, así sería el resto.

Usaba un cuchillo fino, sabia que uno ancho iría mejor, pero no le daba la libertad y el control que necesitaba, era un problema de geometría, de simetría y volúmenes, cada cebolla era un reto diferente, unas veces ganaba el, otras se tenia que adaptar y doblegarse.

Las lágrimas que a veces le producía el proceso, le deleitaban, la verdad, había un poco de sentimiento en ese acto y no pondría la mano en el fuego, pero creo que alguna que otra se deslizaba como ingrediente secreto.

Mauricio hacia el amor en la cocina, la pasión era la misma, no el resultado, pero eso daba un poco igual.

Del resto, quizás otro día lo cuente.

jueves, 6 de noviembre de 2008

FISICA Y QUIMICA

Avelina se sentía en un estado en que la lógica no existía por momentos, el amor que sentía era pura química y además se fabricaba en su cerebro.

Sufría una de las enfermedades más terribles y disparatadas que existen.

Sus síntomas eran muy parecidos a los de algunos trastornos obsesivo-compulsivos estudiados por la psiquiatría, como lavarse las manos continuamente o comprobar sin parar que una puerta esté bien cerrada, ella pensaba todo el día en una persona que venia a ser lo mismo.

Sus niveles de serotonina eran un 40% inferior al de las personas "sanas", unos niveles similares a los de aquellos que padecen cuadros depresivos.

La serotonina es un neurotransmisor que ejercía un efecto tranquilizante y optimista en su cerebro, por lo que ya sabia a qué se debía ese "no sé qué tengo, no sé qué me pasa" que le traía consigo ese amor que sentía.

La fase del enamoramiento según estudios tiene, químicamente, una caducidad de un año.

Y menos mal.

También sus hormonas sexuales estaban por las nubes, la testosterona y los estrógenos, se sabe que la producción de estas hormonas en invierno y con poco sol se reduce, pero con la llegada de la primavera, pues eso que todos sabemos, pero es que ella vivía en una primavera soleada desde hacia siete meses.

A decir verdad, durante la atracción sexual de Avelina habían aparecido en escena otros neurotransmisores: la adrenalina, que la aceleraba el ritmo cardiaco y la hacia sudar, entre otras maravillas, por los motivos mas variados o la dopamina, con efectos parecidos a los de la cocaína o la nicotina.

Todo un terremoto a nivel hormonal que era imposible que su organismo pudiera aguantar eternamente.

Por esta razón se moría, a veces sin saberlo, por pasar a la siguiente fase, en la que se va al cine el sábado o se ve la tele en el salón.

Pero a pesar de este terremoto que sacudía cada día su cuerpo y mente, todavía había otras hormonas que intentaban resolver ese come-come que le traía el amor, las que le debían decidir si la persona objeto su obsesión y desarreglo hormonal, merecía la pena.

La occitocina es una hormona segregada por el hipotálamo durante el parto y la lactancia.

Queda claro pues, el componente de unión, comunión, o como le queramos llamar, que comporta.

Lo bueno de la cuestión es que durante el orgasmo su cerebro también la segregaba, o sea, que cuanto más sexo tenia con Mauricio, mayor grado de compromiso y de confort sentía.

La occitonina actuaba en pocos segundos y era responsable de sus subidas de tensión sexual ocasionadas, por ejemplo, por una simple caricia de el.

¿Será que la hormona de la fidelidad, existe? Sin duda, el cerebro de algunos debe estar atrofiado.

martes, 4 de noviembre de 2008

TERNURA

Estando en el supermercado, de repente se vio enfrente de un carro que llevaba un capazo con un niño de un añito durmiendo, se quedo mirando fijamente su carita regordeta y tranquila, con las manitas juntitas, le lleno de ternura, ¿y a quien no?.

Pero no era el niño que le producía ese sentimiento, era el recuerdo de hacia días, despertar y ver la almohada de al lado, llena de paz y quizás soñando con él.

De repente sonó el móvil, le trajo de nuevo al mundo real, era Avelina que le recordaba que había reunión de padres en el colegio y de paso que comprara lechuga morada, hoy tocaba súper ensalada y sus maravillosas hamburguesas.

Después de cenar los tres y trastear un poco por internet, se acordó de ese despertar, eso no se lo quitaba nadie, sonrío.

SESION DE TARDE

El cine estaba lleno a reventar, le había costado trabajo comprar la entrada para esa sesión, como siempre se aprovisiono de las palomitas y de la botella de refresco, era un rito que nunca se saltaba.

La película prometía, en la oficina la habían puesto muy bien y esa unanimidad era extraña, como siempre, era de amor, solo veía de ese tipo.

Se metía en el papel de la protagonista y se sentía ella, era feliz o desgraciada según el guión, hoy tocaba ser feliz, eso si, sufriendo un poco, lo normal.

Se sentó en la butaca, esta vez estaba centrada, mejor así, se puso el abrigo en las piernas y espero pacientemente a que la luz se apagara.

Era el único momento en que aparcaba su vida gris y se sentía protagonista.

No era guapa pero tenia una mirada que enamoraba, lastima que nunca nadie la miro.

MAR

A pesar de las dificultades, siempre tenia una sonrisa para colgar en su boca, era su cara de siempre, la de toda la vida, no importaba lo que en su interior se debatiera, por mucha seriedad que tuviera, esa sonrisa siempre volvía a su cara.

Era como un poderoso escudo que paraba los golpes, le protegía.

No era estúpido, simplemente sufría lo justo y necesario y tenia buena actitud, esa que últimamente le hacia cortar las amarras que le ataban a ese puerto solitario y vacío de luces, esa que le empujaba a navegar hacia un mar libre y soleado, esa que le hacia desear con toda su alma ese olor del mar, hacia tanto tiempo olvidado, ese olor que un día se metió por su nariz e hizo que deseara vivir en el.

Ahora era ya momento de que esa sonrisa le llevara hacia el.

CRACK

Eran las diez y media en la ciudad, en el salón estaban Avelina y su hija Paula, Mauricio estaba en la cocina fregando los cacharros de la cena, cuando termino, se unió a ellos en el sofá, en el pequeño estaba Avelina echada y en el otro Paula y Mauricio, lo compartían, veían la tele, el cogió el mando de la tele y la apago, las dos le miraron extrañadas.

El, con voz grave empezó a sacar lo que tenia dentro, de una forma pausada y tranquila, les dijo que no estaba bien, no se encontraba bien desde hacia años, se había replanteado su vida casi cada día y el resultado era que esa convivencia de 18 años con Avelina tocaba a su fin, por el bien de todos, así lo pensaba el.

Paula con sus 15 años y Avelina con sus 49, empezaron a encajar el golpe con lágrimas en los ojos, cada una a su manera.

Hay historias que comienzan con una mirada en un pasillo de día y otras terminan en un sofá de noche.

En algún otro lugar, el sol se asomaba y calentaba a un corazón cada vez mas, aunque fuera de noche.

viernes, 31 de octubre de 2008

TIME

No tenemos tiempo, no lo sabemos tener, siempre hay que hacer cosas, estamos comprometidos, tenemos prisas, corremos en la carrera de la vida, corremos, corremos y el tiempo se nos escapa, ¿quizás por que no sabemos el tiempo que nos queda?, creo que no, es una cuestión de percepción, alguien me dijo una vez que la felicidad es tener consciencia de que nada es demasiado importante y así lo creo.

Lo que hacemos, ¿es todo tan importante y necesario?, algunas cosas si, otras no tanto.

Hay una cosa que me ha encantado desde pequeño, perder el tiempo, sentir esa sensación de notar como se escapa entre mis manos o como me decía mi abuela, poner cara de estar en las batuecas, que ahora que lo pienso, nunca he sabido ni he tenido curiosidad en saber que es.

Ejercer el poder de perder el tiempo, compensar la sensación de no tenerlo, hacer ese salto mortal con tirabuzón y medio, conseguir que el tiempo no nos domine, por correr no vamos a vivir mas, quizás consigamos morir cansados y eso si que es un fastidio.

Una vez estuve al lado de una persona que estuvo a punto de morir hacia tiempo, me intereso la situación y le pregunte por la consabida película de la vida a cámara lenta, esos famosos fotogramas que hacen pasar nuestra vida delante de nosotros, es lo que se dice.

Me miro y me dedico una sonrisa comprensiva y lo negó, los últimos pensamientos antes de perder la consciencia tras el golpazo, me dijo, fueron de lo mas pueriles, que el coche estaba en reserva, que no se compraría el ordenador y cosas así, nada trascendente.

Me sorprendió y me decepciono a la vez, pensé que era una forma de irse un tanto ridícula.

Quisiera que mi tiempo me diera para pensar en cosas mas agradables.

jueves, 30 de octubre de 2008

AMIGO

Agitas la vida, como un cubilete y empiezas la búsqueda o no, por que esas cosas vienen solas la mayoría de las veces.

Vienen, se acercan, se alejan, pasan, se van, vas viendo cartas y a veces las ves sin mirar, sin sentir apenas, como si fueran transparentes.

Son caras, voces las mas de las veces, de vez en cuando hay una conversación, un nexo que hace que una cara se vuelva rostro, que diga algo mas, hay algo que hace que te pares un poco en tu discurrir y algo queda, o es un conjunto de cosas, de momentos que hacen que esa cara se agrande entre los demás, voz, gesto, actitud, contenido, puede ser cualquier cosa.

A veces alguien entra atravesado, lo rechazas, pero con el paso de los momentos la cosa cambia y te das cuenta que detrás de esa fachada aparentemente negativa, hay algo que merece la pena cultivar.

Si presumes de las primeras impresiones, confiesa las veces que te has equivocado, nos equivocamos, otra cosa es que lo reconozcamos.

Reconocemos a mucha gente, hablamos con bastantes, aceptamos a algunos y de los pocos que nos entran bien, alguno de ellos tiene oportunidades de llegarnos dentro.
Tener un verdadero amigo es como encontrar un trébol de cuatro hojas, viviendo en la ciudad, difícil.

Esa persona tan especial, con pase VIP a nuestro adentro, esa mano, ese sustento, esa verdad escuchada, esa paz hablada y sentida.

Alguien dijo: "si tienes un amigo, tienes un tesoro", estoy de acuerdo, siempre y cuando el primero seas tu mismo.

miércoles, 29 de octubre de 2008

OREJA

... y se hacía la palabra en la boca de los dos, después de tanto leer tocaba escucharse y se escuchaban hasta los silencios que sonaban a latidos de ese corazón a medias y todo estaba bien, era maravilloso, por lo real, por lo humano de la realidad, por ese hablar bajito, por esa voluntad de saberse, por ese deseo de estar en el otro lado, por ese alejamiento voluntario y temporal del mundo.

Palabras sencillas, frases cortas, ideas claras, era el menú que se servía en cada comunicación, solo variaba la cantidad de risas, el mismo sentimiento, la misma ternura, recordaba en cierta forma otro tiempo y lugar, otras personas con casi los mismos rasgos y una antigua tecnología que servía para lo mismo, para decirse sintiendo.

Sonaba un "te quiero" y se agarraba a la oreja, resistiéndose a apagar su sonido, queriendo perpetuarse en el tiempo, cosa imposible, pero para eso la memoria tenia solución, cada uno en un cajón de un mueble infinito, allí estaban todos.

Y mientras duraba, todo estaba bien, mientras duraba la conexión, se sentían juntos, se sentían uno, se sentían ellos.

Estaba en un rincón de mi cabeza, alguien me lo contó y no quería dejar de ponerlo para que lo supierais.

martes, 28 de octubre de 2008

PUNZADAS

Cuando Avelina hablo, dijo la verdad, desnuda y sin maquillaje, expreso lo que sentía, narro la secuencia de los acontecimientos, según su parecer eso si, pero no guardando nada, así lo hacia siempre, así era.

Mauricio sintió una punzada en el estomago, una serie de punzadas, cada una mas dolorosa que la otra, se seguían tan rápidamente que parecía que fuera solo una que aumentaba de intensidad a cada momento de forma insoportable.

El aire empezó a faltar, la voluntad se empezó a derretir y la fortaleza hacia aguas, solo quedaba bajar el telón, apagar las luces, mandar a los actores a un merecido descanso y esperar que el sueño alcanzara a los ojos.

El dolor se parece a veces a querer coger un diamante dentro de un cubo lleno de ácido, el diamante es la verdad y el ácido es ese dolor que tenemos que soportar por saber, por conocer.

Se apagaron las luces pero el sueño no vino, el deseo se mezclaba con la desesperación, la esperanza cogía de la mano a la negrura y la ilusión se quedaba sola en el patio del colegio sin poder jugar con nadie, fue una noche larga seguida de una mañana cargada de nubes y lluvia, el frío reinaba en las miradas de la gente, pero el calor de sus corazones siempre encontraba la manera de que la luz se hiciera paso a través de la distancia.

Tenían muchas razones para ser así, para sentir así, tenían una cita con el destino y lo sabían.

jueves, 23 de octubre de 2008

DINERO

Se había comprado un GPS, pero aun así, se sentía perdido, para las calles iba bien, pero para la vida no servía.

Era como el teléfono de ultima generación que le habían vendido, era lo ultimo en tecnología, tenia mil cosas, pero lo que el quería no, llevaba ya un mes con el y nadie le había dicho un "te quiero", esa función no la tenia.

El deportivo destacaba en la acera, todo el mundo lo miraba con envidia, el vendedor le prometió muchas cosas, pero se daba cuenta que siempre iba solo en el, el asiento del acompañante estaba sin estrenar.

El chalet estaba situado en lo mejor de la ciudad, las vistas ya valían el precio que había pagado a aquella vendedora tan simpática, tres plantas, bodega, magnifico jardín y piscina, algunas tardes se sentaba en la terraza acristalada del segundo piso y sentía aquella paz llena de soledad.

A menudo miraba la hora en su reloj de platino y diamantes, le costo mes y medio que se lo hicieran, de encargo directamente de la fabrica y totalmente personalizado, con ese gran escudo de su equipo en el centro, miraba la hora por puro placer, pero nunca era ni tarde ni pronto, solo miraba la hora.

El azar quiso aquella semana de noviembre, dejarse caer en la ciudad, su boleto fue premiado con un chorro de millones, de eso hacia ya siete meses.

Seguía viendo por las mañanas la misma cara de siempre, eso no había cambiado, era lo mismo de siempre, bueno lo mismo no, ahora tenia muchísimo dinero, pero el sentía que era lo mismo.

CADENAS

Mauricio estaba atrapado en un limbo, no disfrutaba de las promesas del nuevo mundo y sentía como todavía las cadenas del viejo mundo le seguían haciendo llagas.

Había días en que su pensamiento se llenaba de realidad y otros la ilusión barría con todo, era como una montaña rusa a la que no se acababa de acostumbrar, las subidas y bajadas eran constantes, por momentos desestabilizaban su entereza y se sentía mareado.

De todas formas, su fortaleza estaba anclada firmemente en la esperanza y eso hacia que se doblegara por un momento para después mirar a ese cielo pintado de azul.

No era fácil, no lo era, pero los acontecimientos estaban fuera de su alcance, solo podía dejarse llevar por la marea de la realidad y esperar que no le llevara a las rocas de la desesperación con demasiada frecuencia.

La sonrisa por las mañanas en el espejo, era la terapia con la que empezaba el día, con la que empezaba todos los días de este resto de su vida.

El tiempo pasaba y Mauricio sentía como los días se acumulaban como semanas y las semanas como meses, supo en su momento que seria duro y toda armadura seria poca para defenderse del tiempo y la lejanía.

Allí estaba, en aquella terracita, tomando un cafetito y enviando un mensaje al mas allá, con la esperanza que mejorara el mas acá.

Esperaba y vivía a saltos, quizás en uno de esos saltos, dejaría a la terracita huérfana de su presencia, para siempre.

PERRITA

Maurucio estaba esperando en la esquina, había quedado con Avelina, hacia años que no quedaba con ella, era una situación extraña, un tanto peculiar.

Su corazón estaba lleno de Avelina y sin embargo iba a coger el tren de las 7 a Valladolid, se alejaría de ella y no sabia cuando volvería a verla, su estado de animo estaba entre el nerviosismo y la desesperanza, la situación le traía viejos y agradables recuerdos.

Miraba a la gente ir y venir, a su lado estaba un joven con una preciosa perrita, se notaba que también esperaba, su impaciencia se veía en sus ojos, de repente la perrita reconoció a alguien que estaba plantada en el semáforo esperando a cruzar, empezó a ladrar entrecortadamente, el joven se enderezo y todo su cuerpo apuntaba a esa dirección.

El semáforo se puso en verde para los peatones y esa chica cruzo por el paso de cebra, se fundieron en un abrazo intenso, se notaba que hacia tiempo que no se veían y se adivinaba algo entre ellos, mas que amistad, mientras la perrita desesperada aguardaba su turno, le llego antes de lo que yo pensaba, su insistencia había dado sus frutos, los dos rieron y ella la abrazo con cariño y ternura, la perrita estaba como loca de contenta, lo entendía.

Se alejaron los tres por la avenida, con ese reencuentro notandose a cada paso que daban, a Maurucio se le puso la piel de gallina, seguía esperando.

Al cabo de un rato, Avelina paro el coche a su lado, sonreía y se veía guapísima, abrió la puerta y el entro, su corazón se sentía igual que el de aquella perrita, pero las personas nos comportamos de diferente manera, ¡que pena!.

viernes, 17 de octubre de 2008

JUBILACION

Discurso de despedida de Felix, con el que he compartido tantas tardes y confidencias.

Como enfermero, un profesional.

Como persona, un amigo.

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Como buen catalán, espero, aunque creo que me sera imposible, ahorrarme esa emoción que siento en estos momentos, lo que quiero expresar es una cosa y otra distinta la que tengo por dentro.

Me bajo de este tren compañeros, me bajo no para comprar un bocadillo en la estación, me bajo para ver como se aleja el tren con vosotros dentro, siento tristeza y alegría.

Tristeza por dejar de ejercer una profesión a la que he dedicado gran parte de mi vida, después de dedicar a los demás mis pobres conocimientos ahora toca llenar ese vacío que deja en mi vida.

Tristeza por dejar de sentiros cerca en esta aventura, por que me cambia el decorado, por que cuando vea una ambulancia, veré pasar mi vida con ese sonido que tantas veces he escuchado, por que dicen que estoy mayor pero no soy un viejo, todavía, aunque mis nietas me lo recuerden a cada instante cuando las veo correr por el jardín, por que cuando algo se acaba se siente tristeza, menos cuando no es agradable y esto no lo ha sido.

Creerme, me ha llenado y enseñado cosas que ejerciendo cualquier profesión mejor pagada, nunca hubiera conocido y doy las gracias por ello, tristeza por que cuando pasen unas semanas y este asentado en mi nuevo proyecto de vida, seguramente pensare y ¿ahora que?, y además por que en el fondo soy un sentimental, por que una cosa es ser catalán y otra ahorrar en sentimientos, no lo hago y por eso me cuesta y es difícil.


Alegría por otra parte, por la nueva savia que debe desplazar a la antigua, sino vamos apañados, digo yo, alegría por poderlo ver con las facultades en condiciones aceptables, alegría por haber conocido a tanta gente como he conocido, a algunos les he dedicado mas tiempo que a otro, pero eso es solo fruto de las circunstancias no del cariño.

Alegría por que me he sentido útil, creo que cada uno de vosotros, estéis en donde estéis y hagáis lo que hagáis, en algún momento de frustración habéis pensado que a veces no merece la pena, pero decirme con el corazón en la mano, que esas veces en las que la vida te da una palmada en la espalda y sientes agradecimiento en cualquiera de sus formas, merece la pena claro que si y lo de la palmada lo digo por la vida, no por el jefe, ya me entendéis.


A los que considero amigos, un abrazo, a los que a pesar de compartir tiempo con ellos no hemos llegado a congeniar, no os preocupéis a mi ex-mujer le pasa lo mismo.

BAR

A la salida del trabajo solían quedar en el bar de la esquina, tomaban una cerveza o un refresco, contaban la ultima, constataban lo tonto que era el jefe o se reían con lo ultimo de internet, eran unos momentos agradables, se caían bien a pesar de lo diferentes que eran, en muchas cosas se complementaban y lo que no se le ocurría a uno se le ocurría siempre a alguien.

Estaban cansados, su trabajo no era duro pero había que estar, el encierro durante horas se notaba, se respiraba la libertad en sus caras cansadas, en la calle hacia rato que la noche había desplegado su manto.

Avelina reía las bromas, disimulando su interior a todos, era una caja de seguridad, era hermética, pero sufría, el recuerdo de las palabras de su todavía marido, amenazaban con desbordarla de un momento a otro, pero seria en la soledad, como casi siempre.

El mecanismo por la que dos personas se gustan, se quieren, se casan, tienen descendencia y se alejan hasta el desprecio, estaba dando sus últimos coletazos, los mas dolorosos e hirientes.

Sin embargo su boquita siempre regalaba a los demás esa preciosa sonrisa, una sonrisa de bondad, tranquila, cosa infrecuente en estos tiempos.

QUEJAS

Cada uno ha recibido una educación mas o menos y se ha echo en la vida también mas o menos, ¿por que digo esto?, lo digo por que últimamente acontecimientos muy cercanos me han echo comprender la importancia de ese poso que queda en la educación que te han dado y te das cuenta en la evolución que has tenido.

No me gusta quejarme, no me gusta y últimamente he tenido tentaciones para ello.

Si fallas mucho es porque no sabes lo suficiente de lo que estás haciendo, así que más vale que mejores.

Si fallas poco, es algo con lo que hay que convivir sin quejarse.

Si haces algo mal, te aguantas, trabaja para que te salga bien.

El mejor futbolista del mundo falla muchas veces en un partido.

En otros deportes, como el golf, el ajedrez o el tenis, el fallo está muy penalizado.

Un medico no se puede permitir fallar, puede costar una vida, son los contrastes de la vida.

No es bueno quejarse, se pierden energías para resolver el problema, no merece la pena, lo veo como resultado de una filosofía de vida.

Si quieres llorar o quejarte, hazlo, pero mientras avanzas.

VECINA

La vecina vio la puerta entreabierta, se acerco y empezó a escuchar unos sollozos, abrió la puerta y vio a Avelina en el pasillo, con las manos en la cara.

¿Por que lloras?, le pregunto acercándose, ella se seco apresuradamente las lágrimas de la cara y mirando al suelo, respondió con la voz entrecortada, por nada.

Se conocían desde hacia muchos años, pero no habían cruzado mas de unas pocas palabras en el descansillo, en el ascensor, en el portal o en el supermercado, se caían bien, sabían la una de la otra por las vecinas, pero nunca habían pasado del saludo y comentarios sobre el tiempo, ya se sabe, las prisas que nos devora la vida y nos hace perder algunas cosas buenas de la vida.

Pues por nada no se llora.

Estuvieron en silencio un rato las dos, después hablaron y sus corazones se conocieron, descubrieron cada una en la otra, una pequeña parte buena de la vida.

NUMERITOS

"Si torturas los datos los suficiente, acabarán confesando cualquier cosa".

A colación del post anterior, esta cita me ha parecido muy significativa y esclarecedora, en cuanto al significado de los números.

Las estadísticas es lo que hacen, torturan a los números de tal manera que estos indefensos, claudican y sueltan la verdad que el torturador quiere escuchar, ellos no mienten, pero se les capta los balbuceos, los mas débiles gemidos, se les engaña para que digan lo que no es verdad, para que aparenten decir algo que no dicen, que ni siquiera piensan, los significados se prostituyen se manipulan, se distorsionan y se comportan como si tuvieran naturaleza humana.

martes, 23 de septiembre de 2008

PARADOJA

Un pavo es alimentado durante mil días. Cada uno de esos días le confirmaba a su departamento de estadística que la raza humana se preocupaba por su bienestar, «con significancia estadística cada vez mayor». El día 1.001, el pavo recibe una sorpresa.

Nassim Nicholas Taleb


Me da por pensar en lo frías e inhumanas que son las estadísticas, en lo enrevesado y maquiavélico que es jugar con los números para ver lo que queremos ver, para enseñar lo que queremos enseñar, para engañar a quien queremos engañar.

Las estadísticas engañan, solo dicen una parte de la verdad y esa es la forma mas cruel de mentira.

domingo, 21 de septiembre de 2008

OTRO DIA

Dos ojos se abrieron al unisono por debajo de las sabanas, eran las 8.06, era como una carrera, cada uno quería ser el primero en ver, en mirar, esa competición ya duraba tiempo, hoy tampoco había vencedor.

Con los ojos abiertos, los brazos se ponían en movimiento, normalmente había uno que estaba bloqueado, entonces actuaba el otro, sino los dos, ponían su mano encima de ella y el tronco se adelantaba para dejar la boca a su altura, todo se paraba un instante hasta que la nariz realizaba una inspiración, aspirando su aliento dentro de los pulmones, ese aroma inundaba de sensaciones el cuerpo y todos cantaban de alegría, ¡Era ella!, los labios se acercaban despacio y besaban suavemente, a partir de ese momento cada parte del cuerpo sabia que podría entrar en acción inmediata.

Era el comienzo de otro día maravilloso.

DIA

Un ojo se abrió por debajo de las sabanas, eran las 8.10 a.m., el otro como eludiendo la realidad, permanecía cerrado, el muy canalla.

Cada mañana se turnaban en un buen compañerismo, así uno veía lo que veía y el otro ya sabia lo que había, podía descansar un poco mas.

Casi todas las mañanas sonaba esa musiquita tan desagradable, estandarizada por los fabricantes de despertadores y la realidad se hacia patente, se desperezaba el día o con la luz del día o con el resplandor verde de los números digitales del cacharro atronador.

La central de comunicaciones se ponía en marcha, el brazo era el primero en moverse, le seguía las piernas que incorporaban al cuerpo entero, se tomaba un tiempo para abrir la boca y oxigenar el torrente sanguíneo, empezaba el día.

viernes, 19 de septiembre de 2008

QUEEN I

Mauricio Colmenero estaba presidiendo la gran mesa de juntas de la empresa, estaba todo el mundo, las decisiones de hoy transformarían la empresa y afectaría a muchas familias.

Tenia 56 años, el colesterol un poco alto y el ácido úrico le maltrataba desde hacia dos años, su patrimonio se calculaba en 187 millones de euros, tenia tres coches además del de la empresa, su despacho tenia 300 metros cuadrados y unas vistas de escandalo, se compraba cada año diez trajes a medida en una tienda de toda la vida, eso si el paño era de importación, lo mas cerca que estaba del deporte era cuando los domingos veía al Atleti de su alma.

Era buena persona en la intimidad, en el negocio era despreciable según sus adversarios, sus empleados tenían sueldos altos y ventajas sociales, se preocupaba por ellos, lastima que ya no pudiera conocerlos personalmente a todos, aun así, se daba una vuelta de vez en cuando para ver como estaba el ambiente.

Estaba a punto de finalizar una alianza con un grupo asiático que le daría la llave de entrada al mercado internacional, el local ya estaba saturado y el crecimiento de esta manera era la opción mas inteligente a medio y largo plazo, hacia ya dos años que duraban las negociaciones, los papeles estaban encima de la mesa, la decisión estaba en esos números y análisis.

De pronto sonó su móvil, "We are the champions de Queen", todo el mundo sonrío, era un sonido familiar, era el sonido de un ganador, lo que nadie sabia era por que tenia esa canción en el móvil, ¿y tu, lo sabes?.

QUEEN II

Como todo el mundo sabia en esa sala de reuniones, Mauricio era un ganador, un campeón, a nadie le extrañaba que en su móvil tuviera esa canción como tono de llamada entrante, pero nadie allí sabia el porque.

Solo un circulo de cuatro colaboradores podía acceder a su casa, guardaba celosamente su intimidad, a el resto los despachaba en la puerta del garaje, no era falta de hospitalidad, era que simplemente necesitaban una firma o le entregaban algún informe urgente, en un minuto listo.

Las cuatro personas que entraban en su casa, tan solo conocían el pasillo y el despacho, un despacho grande con cocina americana, baño, aseo, mueble bar, tele, dos sofás, mesa de tres metros y una maquina de chicles de bolas (sin azúcar), de meter monedas eso si, lo que le había costado encontrar un proveedor fiable de chicles.

Su mujer era su mayor tesoro, era una persona maravillosa y dulce que le quería y llevaba a sus tres hijos por el camino del esfuerzo, la sinceridad y el cariño, la adoraba como nada, se lo merecía todo y a sus ojos todo era poco para ella, no en lo material, en como le cogía la cabeza para darle esos besos que ella ansiaba, en como le acariciaba esas preciosas manos, en los detalles del día a día, en ese amor que con el paso de los años había crecido y era lo mas importante de su vida, lo era.

Un día descubrió que cuando la llamaba, en el móvil salia una foto de los dos, de cuando tenían 20 años en un viaje a Tenerife y sonaba "We are the champions", aunque ella era mas bien merengona, lo había puesto por que viendo lo que había entre los dos cuando se sentaban en el sofá a ver un rato la tele, sentía que eran unos auténticos campeones del cariño.

Desde ese día el lo puso en el suyo, solo lo sabían ellos dos.

Y ahora ya lo sabes tu también.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

WILLIAM WRIHT

Richard William Wright (1943-2008)

Miembro fundador de Pink Floyd, teclista y pianista autodidacta, por lo que se, era un hombre dulce, modesto y discreto, pero su voz melancólica y su manera de tocar fueron componentes vitales y mágicos para algunas de las canciones más conocidas de Pink Floyd.

Para él, las ovaciones del público siempre fueron una sorpresa increíble, y eso era una prueba de su modestia.

Se que no era una personalidad trascendente en el mundo, pero todavía recuerdo los guateques que hacíamos en el terrao de un amigo mio, en aquellos años la musica era otra cosa, The dark side of the moon' (1973) y 'Wish you were here' (1975), son iconos en mi cultura musical.

Digo que era otra cosa por que los escuchaba en mi cuarto, era un rito casi religioso, sacar el vinilo de su funda, pasarle el paño antiestático, mirarlo con detalle para no dejar ni una mota de polvo que pudiera hacer de obstáculo a la aguja magnética del plato, encajar con mimo el agujero del disco en el pincho, sacar el brazo de su soporte y colocarlo delicadamente en el primer surco, ajustar el amplificador, ecualizar según la musica y los gustos, sentarme y relajarme en la silla y empezar a degustar cada nota, me sumergía en la musica, era una ceremonia.

Gracias Ricardo, por aportar ese toque tranquilo que me relajaba, crecí con tu musica, escuchándote como nunca he escuchado desde entonces.
 
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