Agitas la vida, como un cubilete y empiezas la búsqueda o no, por que esas cosas vienen solas la mayoría de las veces.
Vienen, se acercan, se alejan, pasan, se van, vas viendo cartas y a veces las ves sin mirar, sin sentir apenas, como si fueran transparentes.
Son caras, voces las mas de las veces, de vez en cuando hay una conversación, un nexo que hace que una cara se vuelva rostro, que diga algo mas, hay algo que hace que te pares un poco en tu discurrir y algo queda, o es un conjunto de cosas, de momentos que hacen que esa cara se agrande entre los demás, voz, gesto, actitud, contenido, puede ser cualquier cosa.
A veces alguien entra atravesado, lo rechazas, pero con el paso de los momentos la cosa cambia y te das cuenta que detrás de esa fachada aparentemente negativa, hay algo que merece la pena cultivar.
Si presumes de las primeras impresiones, confiesa las veces que te has equivocado, nos equivocamos, otra cosa es que lo reconozcamos.
Reconocemos a mucha gente, hablamos con bastantes, aceptamos a algunos y de los pocos que nos entran bien, alguno de ellos tiene oportunidades de llegarnos dentro.
Tener un verdadero amigo es como encontrar un trébol de cuatro hojas, viviendo en la ciudad, difícil.
Esa persona tan especial, con pase VIP a nuestro adentro, esa mano, ese sustento, esa verdad escuchada, esa paz hablada y sentida.
Alguien dijo: "si tienes un amigo, tienes un tesoro", estoy de acuerdo, siempre y cuando el primero seas tu mismo.
Vienen, se acercan, se alejan, pasan, se van, vas viendo cartas y a veces las ves sin mirar, sin sentir apenas, como si fueran transparentes.
Son caras, voces las mas de las veces, de vez en cuando hay una conversación, un nexo que hace que una cara se vuelva rostro, que diga algo mas, hay algo que hace que te pares un poco en tu discurrir y algo queda, o es un conjunto de cosas, de momentos que hacen que esa cara se agrande entre los demás, voz, gesto, actitud, contenido, puede ser cualquier cosa.
A veces alguien entra atravesado, lo rechazas, pero con el paso de los momentos la cosa cambia y te das cuenta que detrás de esa fachada aparentemente negativa, hay algo que merece la pena cultivar.
Si presumes de las primeras impresiones, confiesa las veces que te has equivocado, nos equivocamos, otra cosa es que lo reconozcamos.
Reconocemos a mucha gente, hablamos con bastantes, aceptamos a algunos y de los pocos que nos entran bien, alguno de ellos tiene oportunidades de llegarnos dentro.
Tener un verdadero amigo es como encontrar un trébol de cuatro hojas, viviendo en la ciudad, difícil.
Esa persona tan especial, con pase VIP a nuestro adentro, esa mano, ese sustento, esa verdad escuchada, esa paz hablada y sentida.
Alguien dijo: "si tienes un amigo, tienes un tesoro", estoy de acuerdo, siempre y cuando el primero seas tu mismo.

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