jueves, 12 de junio de 2008

PUENTES

Escribir a las catedrales es casi tan difícil como hacerlas, cuando uno no las ha visto, se tiene que guiar por lo que le cuentan y eso siempre distorsiona su imagen, crea otra realidad.

Aun así cuando uno se atreve a hacerlo, lo hace desde el respeto y las tremendas ganas de conocer, conocer sus pensamientos, sus deseos, sus ilusiones, sus vivencias, sus penas, sus secretos no, los secretos de las catedrales son patrimonio de su creador y de ellas mismas.

Uno se imagina poniendo la primera piedra de una catedral y se siente estar haciendo algo que tendrá su resultado, mucho, mucho después.

Ya se sabe que las catedrales tardan en hacerse y algunas se paran a medio hacer, como las personas.

No hay comentarios:

 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.