Le parecía igual de adorable que antes, tenia la misma sonrisa y esa carita de ángel, como siempre.
Vestía informal pero arreglada, no como el que iba siempre como lo que era un dejado de la moda, no iba demasiado mal, lo llamaba estilo apañado, osea vestido.
Quedaron para comer en un restaurante de las afueras de la ciudad, económico y bullicioso, con tele, que había carrera de formula uno, ese Alonso.
No quedaron como siempre, esta vez había mas que ellos dos, esta vez eran tres, Paula también iba, el se lo pidió y ella la convenció, lo quiso así.
Hablaron mucho, comieron poco y no vieron la carrera, entraron dos y uno, salieron tres.
lunes, 30 de junio de 2008
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