Que levante la mano con valentía, a ver si hay narices, que se signifique el que en la entrega no haya sentido miedo, que no sienta en el estomago ese vacío y ese mareo que parece que se va la cabeza, esa irracional sensación de estar andando por un alambre, no, no creo que vea ninguna mano levantada, quizás porque no deseáis abrir ese miedo al otro, enseñarle vuestra vulnerabilidad, cuanto cuesta ese ejercicio de desnudez, nos domina la ancestral seguridad del útero materno.
Una inglesa hace años me miro con ojos muy abiertos, como viendo al anticristo, total porque le escribí una carta en donde ponía lo que sentía por ella, tenia 25 años.
Lo que no entendía era como había escrito esas cosas en papel, razonaba que dentro de un tiempo cuando lo nuestro hubiera pasado, el papel diría unas cosas que ya no eran verdad y eso me ataría, todavía me acuerdo lo que le respondí: "Esas palabras siempre serán verdad, al menos que exista uno de los dos para recordarlas".
Las palabras no atan, lo que ata son la piedras, la mentira, el odio y el propio miedo, ella vivía en el miedo yo lo tenia a veces.
A que se anima alguien a levantar la mano, no tengáis miedo.
Una inglesa hace años me miro con ojos muy abiertos, como viendo al anticristo, total porque le escribí una carta en donde ponía lo que sentía por ella, tenia 25 años.
Lo que no entendía era como había escrito esas cosas en papel, razonaba que dentro de un tiempo cuando lo nuestro hubiera pasado, el papel diría unas cosas que ya no eran verdad y eso me ataría, todavía me acuerdo lo que le respondí: "Esas palabras siempre serán verdad, al menos que exista uno de los dos para recordarlas".
Las palabras no atan, lo que ata son la piedras, la mentira, el odio y el propio miedo, ella vivía en el miedo yo lo tenia a veces.
A que se anima alguien a levantar la mano, no tengáis miedo.

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