Era tímida y reservada, ser protagonista de algo no entraba en sus planes, si acaso de los cumpleaños que celebraba en casa con la familia y últimamente ya ni eso.
La vida se había encargado de enterrar aquellas ilusiones en donde se veía como una princesa, con el rostro iluminado y una bonita sonrisa en su bonita boca, en cambio vinieron otras cosas que llenaron sus días y sus noches.
La vida que llevaba era tranquila y algo rutinaria, tranquilidad que le daba seguridad y apartaba las sorpresas.
La mayor parte del pasado, eran recuerdos enterrados en un baúl que el tiempo se había encargado de perder la llave, era de entrada no de salida.
Su pequeño corazón, era tan grande por dentro que a veces se desbordaba, la rutina le ayudaba a volver a la normalidad, alejando los pinchazos.
Era valiente y decidida, aunque a veces le doliera el esfuerzo, como todos, se aferraba a lo que menos duele, la aventura había cerrado por vaciones hacia tiempo.
Por esto, por su sensibilidad, su bondad, su ternura, su sinceridad y por no sentirse una mujer maravillosa por que la vida no sabia decírselo, por eso se merece un aplauso, con focos, ramo de flores y un reconocimiento merecido, toda una mujer.
De parte de todos los que te conocemos, hoy a mi, me toca darte las gracias.
domingo, 30 de marzo de 2008
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