Todo el mundo quiere el amor, amor físico o sentimental, cariño de alguien desinteresado, un lastre para que no nos lleve el viento del desamor o el desamparo, desconcertados pero con deseo nos movemos cuando no lo tenemos, ansiamos, pero el amor se gasta y queda como el regalo abierto con el lazo roto y el papel arrugado.
Hay corazones generosos que están dispuestos a envejecer toda una vida al lado de una persona sin mirar a nadie mas, heroicidades siempre la hay.
La inexperta y sincera pasión juvenil desata los fuegos artificiales que dan paso demasiado pronto a una rutina madura y sin salida que en ocasiones nos hace infringir heridas, que vete tu a saber si cicatrizaran.
Envidiamos el amor ajeno, cuando lo tenemos propio, lo apretamos hasta hacerlo marchitar o hasta quedarnos vacíos, sin tristeza, sin alegría ni risas, solo con pena.
Buscamos, encontramos, poseemos, alejamos, volvemos a buscar y si lo encontramos nos vamos a El Corte Inglés y le compramos algo bonito, parece ser que regalarnos nosotros mismos no basta.
El amor es como el subtitulo de una película que vi hace años, "Cuando demasiado nunca es suficiente", es como el dinero.
A pesar de todo, ¡animo! que el amor es exponerse al juicio ajeno y eso no es tan malo, a menos que seamos malos o irresistibles.
Hay corazones generosos que están dispuestos a envejecer toda una vida al lado de una persona sin mirar a nadie mas, heroicidades siempre la hay.
La inexperta y sincera pasión juvenil desata los fuegos artificiales que dan paso demasiado pronto a una rutina madura y sin salida que en ocasiones nos hace infringir heridas, que vete tu a saber si cicatrizaran.
Envidiamos el amor ajeno, cuando lo tenemos propio, lo apretamos hasta hacerlo marchitar o hasta quedarnos vacíos, sin tristeza, sin alegría ni risas, solo con pena.
Buscamos, encontramos, poseemos, alejamos, volvemos a buscar y si lo encontramos nos vamos a El Corte Inglés y le compramos algo bonito, parece ser que regalarnos nosotros mismos no basta.
El amor es como el subtitulo de una película que vi hace años, "Cuando demasiado nunca es suficiente", es como el dinero.
A pesar de todo, ¡animo! que el amor es exponerse al juicio ajeno y eso no es tan malo, a menos que seamos malos o irresistibles.

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