Escribir es como vivir, duele.
Llenar el blanco con algo de dentro, a veces le das forma de cuento, relato, sucedido o recuerdo, otras le pones humor porque su desnudez hiere o lo pones en boca de otro, pero no puedes evitar que algo te delate.
El pudor es real y sincero, por mucho que te despelotes siempre hay partes oculta, esas que ni tu te atreves a tratar de tu a tu, es horrible ese temor, pero sigues, no se entiende.
Te disfrazas con mil caretas o las quemas todas, el deseo de decir, de transmitir es insaciable y ardes por dentro si no lo sacas al papel, eso que llevas días apretando, queriendo decir, meses o años; no quiero ser dramático pero hay gente que se muere sin decir un "lo siento" o un simple "te quiero", triste, gente que se ha ido muriendo en la rutina, que ha dejado de ser niño y solo llora en primavera por las gramineas.
No, no quiero ser asi, para que eso no ocurra, para dejar salir al niño que tengo encerrado en este cuerpo con experiencia, para que de vez en cuando lo que sale me de miedo por sincero o simplemente para decir con letras lo que a veces no me atrevo a decir cara a cara, por teléfono, por email o a través de una mirada que escondo o por ese beso que necesito y llevo años haciéndole el boca a boca, para eso me sirve el hecho de escribir, aunque alguien lo dijo mucho mejor que yo, (el talento no se compra en el Media Markt).
No son en sí la realidad
son hermosas palabras que sólo lograrán
ser dibujo inexacto del paisaje interior
son tan sólo los ecos de mi emoción.
Hay sentimientos que no tienen voz
porque no caben dentro de una explicación,
son el verso callado que nunca encontrará
la palabra precisa en la que llorar.
No hay palabras para entregar
lo que ofrecen las manos cuando se ha de amar
ninguna palabra, no; ninguna oración
embellece el poema de esa sensación.
Pobres palabras que no serán
más que copias de un cuadro, no el original;
sólo en ese silencio que se adivina en la voz
sonarán las palabras de la emoción.
No hay palabras para expresar
cuenta pesa el vacío de mi soledad;
ninguna palabra, no; no hay ninguna oración
que interprete la obra de una sensación.
No hay palabras para confesar
lo que pesa el vacío de mi soledad,
que se vuelva palabra ese desnudo del ser
y que entregue el discurso que guardo en mi piel,
pero no son en sí la realidad........sólo son bellas palabras.
(presuntos implicados)
Por eso, que mis palabras no os duelan, será que no encontré las palabras adecuadas.
Llenar el blanco con algo de dentro, a veces le das forma de cuento, relato, sucedido o recuerdo, otras le pones humor porque su desnudez hiere o lo pones en boca de otro, pero no puedes evitar que algo te delate.
El pudor es real y sincero, por mucho que te despelotes siempre hay partes oculta, esas que ni tu te atreves a tratar de tu a tu, es horrible ese temor, pero sigues, no se entiende.
Te disfrazas con mil caretas o las quemas todas, el deseo de decir, de transmitir es insaciable y ardes por dentro si no lo sacas al papel, eso que llevas días apretando, queriendo decir, meses o años; no quiero ser dramático pero hay gente que se muere sin decir un "lo siento" o un simple "te quiero", triste, gente que se ha ido muriendo en la rutina, que ha dejado de ser niño y solo llora en primavera por las gramineas.
No, no quiero ser asi, para que eso no ocurra, para dejar salir al niño que tengo encerrado en este cuerpo con experiencia, para que de vez en cuando lo que sale me de miedo por sincero o simplemente para decir con letras lo que a veces no me atrevo a decir cara a cara, por teléfono, por email o a través de una mirada que escondo o por ese beso que necesito y llevo años haciéndole el boca a boca, para eso me sirve el hecho de escribir, aunque alguien lo dijo mucho mejor que yo, (el talento no se compra en el Media Markt).
No son en sí la realidad
son hermosas palabras que sólo lograrán
ser dibujo inexacto del paisaje interior
son tan sólo los ecos de mi emoción.
Hay sentimientos que no tienen voz
porque no caben dentro de una explicación,
son el verso callado que nunca encontrará
la palabra precisa en la que llorar.
No hay palabras para entregar
lo que ofrecen las manos cuando se ha de amar
ninguna palabra, no; ninguna oración
embellece el poema de esa sensación.
Pobres palabras que no serán
más que copias de un cuadro, no el original;
sólo en ese silencio que se adivina en la voz
sonarán las palabras de la emoción.
No hay palabras para expresar
cuenta pesa el vacío de mi soledad;
ninguna palabra, no; no hay ninguna oración
que interprete la obra de una sensación.
No hay palabras para confesar
lo que pesa el vacío de mi soledad,
que se vuelva palabra ese desnudo del ser
y que entregue el discurso que guardo en mi piel,
pero no son en sí la realidad........sólo son bellas palabras.
(presuntos implicados)
Por eso, que mis palabras no os duelan, será que no encontré las palabras adecuadas.

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