Se le cayó la vida casi sin hacer ruido.
Se le derramó a sus pies, sintió una extraña sensación de vacío en su interior, también el cielo se le cayó, con la realidad y un montón de sueños, tantas palabras que se quedaron mudas de repente, las imágenes del recuerdo se eclipsaron y sintió allí mismo el cruel abrazo de la soledad y las patadas de la pena.
Era de noche pero esa oscuridad se extendió a toda su vida, se había quedado sin corazón y sin piernas para avanzar, estaba sin aliento, sin vida, clavado en la tristeza.

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