domingo, 27 de enero de 2008

LA SINCERIDAD

El siguiente micro-relato lo componen:
una tia buenisima (T),
un friki (F) y un colega de este (C).

(F) El otro día, Begoña me llamo por teléfono, tio ¡la Begoña!, la que esta detrás de ella media facultad, la de los labios sensuales, el pelo rubio y ese escote que necesitas Biodramina para asomarte.
(C) ¿La Begoña?, ya me extraña y ¿que quería?
(F) Tio, no te lo vas a creer, me dice: "Ven a mi casa y aprovechamos que no hay nadie".
(C) ¿Y?
(F) Que fui y no había nadie.

Hasta aquí el chiste, la reflexión de esto es que usamos la sinceridad a veces con una hoja muy afilada y hacemos daño, no como la Begoña, la muy zorra lo que quiere es cachondearse del pobre friki directamente.

A la persona que me diga que es muy sincera, le preguntare la próxima vez ¿siempre?.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno el chiste, y muy buena la reflexión.

La sinceridad es buena, pero hay veces en que hay que saber valorar cuando puedes hacer daño y cuando no (y después de valorar, saber si hay que decirlo o no, aunqué puedas hacer daño).

He dicho.

 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.